CAPÍTULO IX
CALENTÁNDOSE EN LA LUZ ENVENENADA
Desde que Dios creó al hombre a su imagen (Génesis 1:27), todo hombre parece representar a Dios de alguna manera. Este es el por qué es tan fácil pensar que la aprobación popular es una señal de justicia, y que el rechazo popular es una señal segura de maldad. Sospechamos naturalmente que el éxito mundanal y la aprobación de los hombres también indican la aprobación de Dios; y eso es porque hay un “estándar de decencia” que casi todos los hombres están dispuestos a reconocer. Hay estándares universales para nuestra conducta, que no son sólo parte de la herencia judeo cristiana, sino que también se conocen bien entre los paganos: Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio juntamente sus conciencias, y acusándose y también excusándose sus pensamientos unos con otros (Romanos 2:15). En cada sociedad, este “código de decencia común” se aproxima en forma tan cercana a los diez mandamientos, que parece seguro suponer que una Única ley de un Único Dios es reconocida y cumplida por los hombres de este mundo. En todas las sociedades la falta de respeto a los padres, el asesinato, el adulterio, el robo, la mentira y la blasfemia se castigan. A causa de que tantos han aprendido a beneficiarse de la adaptación a los estándares comunes de la “decencia pública”, aún aquellos que NO están motivados por convicciones religiosas o éticas, están dispuestos a adaptarse, aunque sólo sea para escapar a las consecuencias seguras de ofender a la mayoría.
La emulación casi universal de las así llamadas virtudes históricas como civilidad, generosidad, lealtad, tolerancia, y la voluntad de trabajar, en la mente de muchos, ha divorciado estas cosas de cualquier conexión necesaria con la religión. Vemos muestras aparentes de estas virtudes en toda clase de gente: aún entre aquellos que no creen en Dios en absoluto. Así, cuando escuchamos al Apóstol decir Hijitos, no os engañe ninguno: el que hace justicia, es justo, como él también es justo (1 Juan 3:7), nos sentimos tentados a creer que aún aquellos que no creen en Jesucristo SON, de alguna manera, justos, todo el tiempo que “hagan” aquello que comúnmente se hace pasar por justicia. Esta idea, de que hay una clase de “Piedad” y “justicia” que no está necesariamente conectada con ninguna religión ESPECÍFICA, niega que CUALQUIER religión específica o cualquier descripción de Dios tenga una significación definitiva. Luego, todas las religiones se vuelven innecesarias, excepto que se puedan usar como puntales para esos estándares universales de justicia. De este modo, a menudo oirá a gente que sale a promover alguna agenda política o social citar la Biblia para darle autoridad a su causa, aunque rechacen y desprecien totalmente la mayoría de lo que la Biblia dice.
Y después, como usted no quiere que alguien que tiene poder sobre usted se saque de encima toda obligación de ser amistoso, tolerante y generoso, duda en recusar sus motivos en estas cosas; porque usted está más preocupado en COMO ACTÚAN que POR QUÉ HACEN LO QUE HACEN. Sabe que están aquellos que parecen ser justos ante los hombres, pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad (Mateo 23:28), y hasta ha juzgado a algunas personas que son así, aún cuando nunca se atrevería a decirle nada de eso a alguien que tiene el poder de ayudarlo o de lastimarlo. Y si su corazón empieza a acusarlo de deshonestidad o cobardía, siempre puede justificarse a sí mismo recordando que Jesús dijo, No juzguéis, para que no seáis juzgados (Mateo 7:1). Esta frase luego “se buscó en forma separada” del resto de la Biblia, y aquellos que aman la alabanza de los hombres más que la alabanza de Dios (Juan 12:43) se sienten justificados de cerrar sus ojos a toda clase de maldad, con la suposición de que están siendo “justificadamente misericordiosos” al hacerlo así. Si se atreviese a sugerirles que esta “tolerancia” suya equivale a la aprobación tácita del mal, en la cual también son culpables por complicidad, LA MÁSCARA DE CIVILIDAD SE CAE, y no hay más “tolerancia” para usted. Y usted, que lee esto, sabe exactamente de qué estoy hablando.
Esta suposición optimista, de que todo lo que es de alta estima entre los hombres (Lucas 16:15) también es “bueno” ante Dios, ignora la obvia realidad del mundo, Y niega el testimonio de la Biblia. A donde quiera que mire, puede ver la exaltación de los malos. Al vil, que está dispuesto a hacerle un guiño a la inmoralidad o a justificarla, se lo llama “liberal”, y del avariento (persona vana y codiciosa) se dice que es generoso (Isaías 32:5). Aquellos que son ricos o poderosos en el mundo están rodeados por una manada de gansos aduladores, que están dispuestos a cerrar sus ojos al peor de los pecados: teniendo en admiración las personas por causa del provecho (Judas 16). La noción de que lo que sea que “se eleve hasta la cima” de la sociedad sencillamente DEBE se “bueno”, está arraigada en la creencia de que la mayoría de los hombres son buenos, o por lo menos, desean ser “buenos”; pero la Biblia dice:
Romanos 3:10-18 … NO hay justo, NI AÚN UNO;
11 NO hay quien entienda, NO hay quien busque á Dios;
12 TODOS se apartaron, á una fueron hechos inútiles; NO hay quien haga lo bueno, no hay NI AÚN UNO:
13 Sepulcro abierto ES su garganta; Con sus lenguas TRATAN engañosamente; Veneno de áspides ESTÁ debajo de sus labios;
14 Cuya boca ESTÁ llena de maledicencia y de amargura;
15 Sus pies SON ligeros á derramar sangre;
16 Quebrantamiento y desventura HAY en sus caminos;
17 Y camino de paz NO conocieron:
18 No hay temor de Dios delante de sus ojos.
La Biblia lanza esta horrible acusación sobre TODOS los hijos de los hombres (Salmos 14:2), y aquellos que están tentados de ver “excepciones” en la gente a su alrededor para su propia ventaja, deberían pensar cuanto más de la Biblia están dispuestos a repudiar para escapar de la persecución. Ya que ciertamente, la razón por la cual tantos cristianos profesos no enfrentan lo que Jesús dijo del destino de Los Justos en este mundo presente, es porque no tienen certeza de las cosas espirituales, y por lo tanto tienen miedo de arriesgarse a perder CUALQUIER confort o cualquier ventaja presentes por el bien de Cristo y del evangelio (Marcos 8:35). Jesús dijo, ¿Cómo podéis vosotros creer, pues tomáis la gloria los unos de los otros, y no buscáis la gloria que de sólo Dios viene? (Juan 5:44). Pero esta frase puede no tener significado alguno si la aprobación de los hombres es una “señal” de Piedad.
Lucas 16:15 Y díjoles: Vosotros sois los que os justificáis á vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.
Nada podría ser más frustrante para el cristiano profeso cuya vida está llena de ambición mundanal que estas palabras de Nuestro Señor Jesucristo. Todos entendemos lo que es de alta estima entre los hombres: la personalidad chispeante que todos adoran y que puede obtener la ayuda de todo hombre; la buena apariencia que da una ventaja injusta en un mundo malvado; el prestigio que le permite a un hombre burlarse de sus críticos y evadirse con arrogancia; y las decoraciones de la riqueza, que tan a menudo se toman como evidencia de virtud y sabiduría. Pero, ya que se nos dijo que somos de Dios, y que todo el mundo está puesto en maldad (1 Juan 5:19), tendría que ser obvio que la popularidad es una SEÑAL SEGURA de que uno ha comprometido su fe. Jesús dijo:
Juan 15:19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; mas porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo.
No hay nada ambiguo en esta frase. SI usted es de (como) el mundo, el mundo lo amará. SI usted es de (como) Cristo, el MUNDO LO ODIARÁ. Se está engañando a sí mismo si luego dice “Bueno, CREO que entonces el mundo me DEBE odiar”. Si el mundo lo odia, entonces el mundo le demostrará que lo odia porque todos los que quieren vivir píamente en Cristo Jesús, (con toda seguridad) padecerán persecución (2 Timoteo 3:12).
¿QUÉ ES EL MUNDO?
Nada es más ridículo que el espectáculo de un grupo de gente que va a la iglesia y que trata de señalar a un pequeño subgrupo al margen de la sociedad y que lo llama “EL MUNDO”. El Mundo SIEMPRE es la mayoría. Nuestro Señor Jesucristo dijo:
Mateo 7:14 … estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva á la vida, y pocos son los que la hallan.
Pocos significa un porcentaje muy pequeño. La Verdadera Iglesia siempre fue y siempre será una manada pequeña (Lucas 12:32) en comparación con el resto del mundo.
El MUNDO, entonces, no es sólo lo que constituye LA MAYORÍA; es la MAYORÍA ORGANIZADA. De las 4 palabras griegas que se traducen por “mundo” en la RV 1909, la más común en COSMOS. Las otras 3 palabras significan “tierra”, “tierra habitada” y “era”. COSMOS, una palabra de uso común hoy en día, significa SISTEMA. Cuando COSMOS se traduce por “mundo” siempre significa EL SISTEMA DEL MUNDO, o El Sistema Mundial. No se necesita retorcer el significado de COSMOS para ver que lo que Nuestro Señor Jesucristo y todos los escritores del Nuevo Testamento quisieron decir donde quiera que usaran esta palabra mundo era lo que popularmente se llaman “LAS INSTITUCIONES”.
Las instituciones son la SOCIEDAD DE LA MAYORÍA, incluidos los gobiernos seculares, y toda otra institución que esté supeditada a las metas y los objetivos de LA MAYORÍA y que coopera con ellos. Las instituciones incluyen el sistema educativo, la policía, la comunidad médica, el cartero y el bombero. Todos estos trabajan juntos para llevar adelante las metas de EL ESTADO, y EL ESTADO siempre personifica la voluntad y la sabiduría de la mayoría. Aún cuando el gobierno esté en manos de un tirano brutal, ese tirano es producto de su propia sociedad: le permitieron vivir y actuar sin corrección hasta que llegó al poder. Las iglesias y sus líderes hacen causa común con estas instituciones también son parte del establishment. Esto es todavía más obvio cuanto se han metido las iglesias en el negocio de producir “buenos ciudadanitos” en vez de Santos que son odiados por el mundo, y que no son del mundo (Juan 7:14).
¿QUÉ ES LA POPULARIDAD?
Lucas 6:26 ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres dijeren bien de vosotros! porque así hacían sus padres á los falsos profetas.
Por supuesto, “todos los hombres” no significa cada uno de los hombres que vive en la tierra. “Todos los hombres” en este contexto, es sólo la mayoría de aquellos que lo conocen. Esto incluye tanto la gente religiosa como la no religiosa con la cual se relaciona en su vida diaria. Si usted es el “querido” de la sociedad obviamente usted no defiende a Cristo. La aprobación de los inconversos es una SEÑAL SEGURA de que usted es IGUAL QUE ELLOS. Los “inconversos” son todos aquellos que no sirven al Señor Cristo (Colosenses 3:24). Servir al Señor Cristo no se equipara ni con profesión religiosa ni con asistencia a la iglesia, sino que es una cuestión de obediencia activa y pública a las enseñanzas de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo, quien dijo,… ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que digo? (Lucas 6:46).
Y luego, la Biblia declara explícitamente que,
LOS VERDADEROS SANTOS NO SE RECONOCEN
1 Juan 3:1 MIRAD cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios: por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoce á él (a Jesús).
¡Ah! ¡Cómo busca el carnal y el ambicioso entre nosotros el reconocimiento del mundo de su “santidad”! Aman los primeros asientos en las cenas y las primeras sillas en los edificios de las iglesias, y las salutaciones en las plazas, y ser llamados de los hombres Rabí, Rabí (maestro, maestro) (Mateo 23:6-7). Muchos cristianos intentarán certificar su “testimonio” mediante ser inofensivos, de carácter suave, y de perfil bajo; PERO, al hacerlo así simplemente “se mezclan” con el mundo. Esta lleno de gente PÚBLICAMENTE MORAL y SOCIALMENTE RESPONSABLE que no vive para Jesucristo, y usted no le hace ningún servicio al Señor al parecerse a ellos y actuar de la misma forma. Me temo que tendrá que enfrentarlo: todos los que vivan piadosamente en Cristo Jesús SUFRIRÁN persecución (2 Timoteo 3:12).
Mateo 10:25 Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de la familia llamaron Beelzebub (Señor de las moscas), ¿cuánto más á los de su casa?
Si usted es de los de Su casa, el mundo no estará ansioso por darle preciosos títulos y honores. Si la gente a su alrededor, todos, lo reconocen y lo honran como un “varón de Dios”, entonces para ellos, usted representa al dios de este mundo (1 Corintios 4:4). Usted representa al “dios” en el que El Mundo cree, y el mundo ama lo suyo.
LA FAMA MUNDANAL ES LA LUZ ENVENENADA
Y ahora aquí estamos en 1991, y los púlpitos de la cristiandad habitualmente están ocupados por gente que está ahí por las razones incorrectas. Cuando usted prende la televisión religiosa, se le ofrece un desfile ridículo de hombres musculosos, estrellas de cine, jugadores de béisbol y magnates de los negocios: todos estos ahora se han convertido en “expertos” en como vivir una vida cristiana victoriosa. A nadie parece importarle que para que estos “ídolos” de la sociedad lleguen a su lugar de prominencia en El Mundo, “el mundo” tuvo que “amarlos”. Recuerde, Jesús dijo: el mundo amará lo suyo.
Salmo 74:4-5 Tus enemigos han bramado en medio de tus sinagogas: Han puesto sus divisas por señas.
5 Cualquiera se hacía famoso según que había levantado El hacha sobre los gruesos maderos.
Esta imagen ridícula de la congregación que tiene a un leñador en admiración estúpida porque fue el mejor leñador es una imagen perfecta de la cristiandad moderna; excepto que la gente a la que se admira hoy en día en nuestras iglesias es aún más carnavalesca. LOS HÉROES DE LOS DEPORTES son nuestros nuevos leñadores, y nada podría ser más vano y sin sentido que los deportes. Por lo menos el leñador hace un trabajo útil, mientras que el atleta profesional no logra nada de valor práctico para nadie, excepto para sí mismo. Bramar en este contexto es hablar atrevidamente, y con autoridad. La cristiandad tiene tal apetito por el “respaldo” de estas mundanalidades glamorosas que se vuelven “puro nervios y risitas” si un tipo que pasó toda su vida haciendo ejercicio corporal que para poco es provechoso (1 Timoteo 4:8) se digna a hablar en sus iglesias. Sus enseñas son sus trofeos, títulos y premios: estas se vuelven las “señales” se sus superioridad espiritual. ASÍ, la fama mundanal y la aprobación en cosas que son insignificantes en la eternidad se sostienen en alto en las congregaciones, como si confiriesen el derecho de hablar por Dios. Es una situación verdaderamente asquerosa, aunque no me sorprende. El entretenimiento y la religión tienen mucho en común en estos días. PIÉNSELO.
Otro domingo a la mañana: millones de personas se pondrán ahora ropas especiales que piensan que los hará ver más espirituales, salen corriendo a lo que finalmente llegará a ser una “reunión de energías”, seguido de una actuación estimulante, llena de sonido y de furia, cuyo propósito es confirmar y motivar al “equipo local”: el grupo de su propia iglesia. Y por supuesto, ninguna reunión de iglesia estaría completa sin un show en escena, en el cual sus niños o sus amigos puedan mostrar lo bien que cantan o que tocan la batería. La noción que impulsa toda esta jarana es la creencia de que Dios se complace con un bramido, y que cuando han logrado el suficiente fervor, Dios tiene que prestar atención, y recompensarlos con algo que ellos llaman “el Espíritu”. Se le presta poca atención al hecho de que todas las otras iglesias en el pueblo parecen ser capaces de obtener este “mismo espíritu” en su “reunión de energías”, no importa cuales son sus doctrinas. PIÉNSELO.
El mismo domingo, millones más se reunirán frente al televisor y “alentarán por el equipo local”, y por supuesto, es un gran fracaso si el equipo del “Gran Joe” el héroe de los deportes no anota o si su equipo pierde. En cualquier caso, como espectadores, ni los miembros de la iglesia ni los fanáticos de los deportes tiene mucho que ver realmente con estas cosas. No tienen la intención de “hacer” realmente ninguna de las cosas que están tan dispuestos a gritar. Están contentos con dejar que otro haga las “obras” mientras que se sienten como si hubieran sido parte de todo ello al brindar “aliento”. Es como mirar una historia de aventuras en televisión: no han ARRIESGADO NADA, no han HECHO NADA, pero “sintieron” todo, después que el show terminó, regresan a las pequeñas luchas de sus vidas diarias, sintiéndose como héroes y sobrevivientes. El “Gran Joe” se va a su casa, sintiéndose como si hubiera logrado algo grande, cuando todo lo que ha hecho es trabarse en una lucha con otro hombre por una pelota de goma. El predicador también se va a su casa con un sentimiento de significado, cuando todo lo que ha hecho es adular a su público por aplaudir su “actuación”. En ambos casos, han hecho una “actuación” por la cual recibieron aplausos. La gente que se excitó tanto con el partido de fútbol no cambió ni mejoró por su participación en el “gran evento”. Si la gente de la iglesia no se arrepiente de sus pecados habituales ni demuestran una voluntad cada vez mayor de dejarlo todo (Lucas 14:33) por causa de Cristo, es lo mismo.
La Biblia nos dice que,
Proverbios 24:1 NO tengas envidia de los hombres malos, Ni desees estar con ellos:
¿PERO, qué es un hombre malo? Imagino que depende de qué tan importante es la religión para usted. Si todo lo que le importa es si un hombre es PÚBLICAMENTE MORAL y SOCIALMENTE RESPONSABLE o no, entonces todos los hombres malo deben estar en las cárceles y los arrabales: cualquiera que abiertamente desprecie los estándares populares de civilidad y decencia no será popular por mucho tiempo. Es posible, usted sabe, que alguien “lo trate como a un rey” (para su propia ventaja), aún cuando desdeñe y desprecie su religión.
Juan 4:23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los VERDADEROS ADORADORES adorarán al Padre en (contacto vivo con el) espíritu y en (obediencia a la) verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que adoren.
PERO: lo único que se necesita para subirse a los púlpitos de nuestras iglesias hoy en día es un montón de fama mundanal más un poquito de profesión religiosa. Cuando el “querido” del mundo Inconverso se digna a dejar gotear un poquito de su grandeza carnal sobre la iglesia, ninguno lo interroga para ver si él y la iglesia a la que se dirige, realmente están de acuerdo doctrinalmente. Si cualquier otro, que no es una “celebridad”, pide permiso para dirigirse a su iglesia, primero debe pasar un “examen de doctrina” o que de alguna manera pruebe que se puede depender de que él se apegue a la línea partidaria. Luego, después de que el “gran héroe” ha dicho un par de clichés inanimados como “Siempre oro antes de cada partido” o “¿No es Dios maravilloso?” aplauden hasta romperse las manos y simulan que es ¡AH, TAN PROFUNDO! Y si hay otra cosa que puede llevarlo al púlpito sin tener que pasar por un “examen de doctrina” primero es la capacidad de dar a los demás a manos llenas.
TESTIMONIO BASURA
Filipenses 3:13-14 … pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome á lo que está delante,
14 Prosigo al blanco, al premio de la soberana vocación de Dios en Cristo Jesús.
Hay otra forma de llegar a los púlpitos de la cristiandad sin haber sido una PERSONA DE INFLUENCIA mundanal: lo único que tiene que hacer es ser un GRAN PECADOR. La multitud de EX tiene un gran público hoy en día. Ex-drogadicto. Ex-fornicario. Ex-asaltante de bancos. Ex-satanista. Ex-mafioso. EX-ASESINO. PIÉNSELO. Hay una gran multitud de EX-GRAN PECADORES que dan vuelta por las iglesias hoy en día. No se los invita sólo para que digan “estaba perdido pero ahora Dios me encontró”: NO, las congregaciones tienen hambre de oír toda clase de “historias de aventuras” acerca de cosas de las que es vergonzoso aún hablar Efesios 5:12). Estos EX-HOMBRES hacen carrera de espumar su propia vergüenza (Judas 13). Vagan de iglesia en iglesia, alardeando de cómo sobrevivieron milagrosamente, mientras que constantemente cometen pecados escandalosos. Cuentan historias excitantes de sus “noches salvajes” de borrachera e inmoralidad. Nos llevan a través de conspiraciones malignas, tiroteos, escapes arriesgados de la policía, y los tiempos en que “lo tenían todo” mientras vivían en el lujo y la decadencia. No es el testimonio presente lo que se les envidia, sino su pasado pecaminoso. ESTO ES PORNOGRAFÍA “SANTIFICADA”. El público lame toda esta abominación moral y espiritual como perros sedientos, como si llegaran a unirse VICARIAMENTE a esta “estrella” en su vida de lascivia, codicia y orgullo. Esto solo va para demostrarles que si ellos (el público) no fueran tan cobardes, les gustaría cometer un poquito de “grandes pecados” para sí mismos.
La peor parte de esta ADMIRACIÓN DEL PEZ GORDO MUNDANAL y del GRAN PECADOR es el efecto que tiene en los jóvenes de la iglesia. ¡PIÉNSELO! Los niños en estas iglesias seguramente se quedan con la impresión de que la MEJOR forma de convertirse en un PREDICADOR FAMOSO, es ser primero un jugador de básquetbol, o un hombre rico, o un PECADOR REALMENTE GRANDE. ¡PIÉNSELO! Pero luego por supuesto, el modo más seguro de obtener permiso para “hablar por Dios” es mostrar “credenciales de papel”.
CREDENCIALES DE PAPEL
2 Corintios 3:1 … ¿ó tenemos necesidad, como algunos, de letras de recomendación para vosotros, ó de recomendación de vosotros?
Ahora realmente voy a “pinchar el nervio”, ya que las CREDENCIALES DE PAPEL no son otra cosa que diplomas y licencias. Nunca en la Biblia alguno de los voceros de Dios certificó jamás su autoridad divina mostrando un pedazo de papel o refiriéndose a él. Todo lo que significa un diploma es que alguien ha memorizado suficientes respuestas como para aprobar un examen y que tuvo suficiente dinero como para ir a la escuela. Por supuesto, si uno va al “seminario bíblico”, uno también debe aprender como CANTAR LA LÍNEA PARTIDARIA para hacer carrera de esto. Y ¿qué es una licencia? ¿Quién o qué le da aun hombre el permiso y la autoridad para hablar por Dios? ¿Cómo es que a alguien que tiene una licencia para la práctica de la medicina o del derecho también se lo considera una autoridad en asuntos espirituales? ¿Acaso seis años de educación que se invierten en el prospecto económico propio lo hacen a uno más espiritual? ¿Tener una licencia para la práctica del derecho demuestra que uno tiene luz divina? ¿Acaso una LICENCIA DE PAPEL de un grupo denominacional da autoridad divina? Una vez más; los logros carnales y mundanales se ostentan para que la iglesia los admire. Lo que es de alta estima entre los hombres, es ABOMINACIÓN ante Dios. ¿Pero quien escucha? ¿Usted?
DURMIENDO CON EL ENEMIGO
Santiago 4:4 Adúlteros y adúlteras, ¿no sabéis que la amistad del mundo es enemistad con Dios? Cualquiera pues que quisiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.
La amistad del mundo es el favor y la aprobación de la sociedad inconversa; las INSTITUCIONES. Aquellos, que mientras dicen ser cristianos, buscan mantener el favor de los hombres al rehusar insistir en LA ABSOLUTA NECESIDAD DE UNA VERDADERA RELIGIÓN CRISTIANA, están cometiendo ADULTERIO contra Cristo. Sólo se puede obtener el favor de las INSTITUCIONES a un precio; debe servir a sus propósitos Y, debe COMPROMETER su predicación.
¡PIÉNSELO! El predicador legalista echará anatemas con vehemencia contra los fumadores de cigarrillos y los bebedores de cerveza, PERO, si ese mismo predicador llegara a almorzar con el alcalde, y el alcalde fuma… bueno, usted sabe lo que quiero decir. He escuchado a más de un pastor protestante declarar que uno no puede ser miembro de ninguna logia como los masones y ser salvo. AÚN ASÍ, estos “predicadores” no son capaces de recordar esto si llegaran a ver al presidente; la mayoría de nuestros presidentes han sido miembros de estas “sociedades secretas”; ¡PERO NUNCA SE ATREVERÍAN A CONDENAR AL PRESIDENTE EN SU CARA!
HIPOCRESÍA es realmente la única palabra que describe todo esto. Estos “predicadores” tienen el cuidado de distinguir entre los débiles y los poderosos en como tratan a la gente. Si uno está abajo en el totem, el “predicador” es rápido para condenarlo o ignorarlo. Por otro lado, si uno es un PEZ GORDO en el mundo, y especialmente en el gobierno, ES SORPRENDENTE que “persona de mente abierta” que puede llegar a ser. Su boca habla cosas soberbias, teniendo en admiración las personas por causa del provecho (Judas 16). Aquellos que son ambiciosos del honor mundanal y el privilegio saben a quien adular y a quien se pueden permitir insultar. No importa que tan religioso diga ser y no importa que tan santo piensen los demás que usted es, si juega a este juego de LA PASADERA con las INSTITUCIONES, usted es enemigo de Dios. En 4000 años de historia de la Biblia, sólo 2 hombres Piadosos llegaron a la cúspide del poder secular; José y Daniel. Ninguno de estos hombres se propuso jamás a llegar allí, Y, ninguno de estos hombres tenía alguna ambición de llegar allí. Ambos fueron promovidos a sus puestos por la providencia de Dios. En la historia de Daniel se puede ver como constantemente arriesgaba no sólo su posición, sino también su misma vida, para se FIEL A DIOS.
LA FERIA DE LAS VANIDADES
1 Juan 2:15-17 No améis al mundo (LAS INSTITUCIONES), ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.
16 Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo.
17 Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.
Durante el siglo XVII un tipo llamado John Bunyan fue enjuiciado y encarcelado por PREDICAR SIN LICENCIA. Mientras estaba en prisión, escribió el que fue (al menos hasta recientemente) el 2do libro más vendido en la historia mundial. El Peregrino era una alegoría de la vida cristiana, lleno de personajes y lugares simbólicos. Uno de esos lugares se llamaba LA FERIA DE LAS VANIDADES. LA FERIA DE LAS VANIDADES era un pueblo, más bien como una trampa para turistas moderna, y tenía toda la atmósfera y los adornos de un carnaval. El héroe del libro, “Cristiano”, apenas pudo atravesar el pueblo, porque en el estaban todos los placeres pecaminosos, las diversiones vanas, y la grandeza pomposa del mundo perdido (LAS INSTITUCIONES).
Vi este mismo lugar en una visión hace unos años atrás. Ambos lados de la calle principal estaban poblados de buhoneros y vendedores, que querían que me apartara del camino para que mirase de todo, desde mujeres desnudas y autos nuevos, hasta cabras de tres cabezas. Tenía tanto miedo de no poder salir de este lugar a causa de mi propia falta de santificación, que rehusé seguir hasta que el ÁNGEL que me asistía me aseguró que me acompañaría.
Y ahora, al fin de la Era de la Iglesia, la cristiandad se ha vuelto una versión religiosa de LA FERIA DE LAS VANIDADES. El único elemento de LA FERIA DE LAS VANIDADES que falta son las mujeres desnudas, aunque hay suficientes “consejeros sexuales cristianos” a mi alrededor para eso. ¡MIRE, AMIGO, a la procesión de ESTRELLAS DE CINE, ESTRELLAS DEL ROCK, ATLETAS, POLÍTICOS, RICOS y GRANDES PECADORES que están desfilando por nuestras iglesias! Toda la pompa y la gloria nauseabundas de la multitud inconversa se exalta en frente de la Congregación de Cristo, y se hace que sus logros sean el estándar de la aprobación de Dios. A toda una generación de niños se le enseña a amar y admirar a gente que rechaza y desprecia las enseñanzas de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo; ¡y el aula donde aprendieron este AMOR AL MUNDO es la iglesia local!