CAPÍTULO XVII
LOS FARISEOS Y LOS SADÚCEOS TODAVÍA SON LOS QUE MANDAN
Se hará necesario demostrar, y eso para SU satisfacción, que desde la muerte de los Apóstoles, NI UNA de las organizaciones burocráticas que históricamente hemos llamado “iglesias”, jamás se ha amoldado a las enseñanzas y al ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo de cómo se gana y como se ejercita la autoridad espiritual entre los cristianos.
Y esto será absolutamente necesario: ya que antes de que tenga el coraje de salir... á él fuera del real, llevando su vituperio (Hebreos 13:13), necesitará estar seguro de que el Espíritu Santo, tanto como las Sagradas Escrituras, afirman y exigen, que se separe de todo y de todos y cada uno de los que se dicen ser “cristianos” a la vez que RECHAZAN amoldarse a las enseñanzas y al ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo.
Hemos dicho para nosotros en el lenguaje más claro posible que Cualquiera que se rebela, y no persevera en la doctrina de Cristo (en griego, en las enseñanzas de Cristo), NO TIENE Á DIOS: y que, Si alguno viene á vosotros, y no trae esta doctrina, NO LO RECIBÁIS en casa, ni le digáis: ¡bienvenido! (No haga nada para alentarlo o para ayudarlo). Porque el que le dice bienvenido, COMUNICA CON SUS MALAS OBRAS (2 Juan 9-11). Ahora con esta advertencia, le recuerdo que las PALABRAS de Jesucristo son el corazón del Evangelio. Las enseñanzas de Jesús simplemente no son “iguales” al resto de la Biblia, son lo más importante: y cualquier doctrina que no encuentre su fuente y su autoridad en las palabras de Jesús no es VERDADERAMENTE “cristiana”. La Biblia dice que Jesús es el autor y consumador de nuestra fe (Hebreos 12:2), por lo tanto cualquier cosa que encontremos en la Biblia se debe recibir y entender a la luz de LO QUE JESÚS DIJO. Pedro, Pablo, David, y Moisés no son “iguales” a Jesucristo. Por lo tanto cuando leemos en las epístolas como Dios ha ordenado apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y doctores en la Iglesia (Efesios 4:11), no se nos autoriza a entender estas cosas de modo que terminen contradiciendo a Jesucristo: sino más bien debemos considerar las palabras de Jesús como el fundamento de toda doctrina cristiana, y debemos considerar todas las otras palabras en la Biblia como comentarios INSPIRADOS DE LAS PALABRAS DE CRISTO, no carentes de Autoridad Divina pero SUBORDINADOS a las Palabras de Cristo. Solamente de Sus propias palabras dijo El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán (Marcos 13:31). Solamente de Sus propias palabras dijo las palabras que yo os he hablado, son espíritu y son vida (Juan 6:63). Solamente de Sus propias palabras dijo la palabra que he hablado, ella le juzgará en el día postrero (Juan 12:48). Y…
Mateo 20:25-28 Entonces Jesús llamándolos, dijo: Sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean sobre ellos, y los que son grandes ejercen sobre ellos potestad.
26 Mas entre vosotros no será así; sino el que quisiere entre vosotros hacerse grande, SERÁ vuestro servidor;
27 Y el que quisiere entre vosotros ser el primero, SERÁ vuestro siervo:
28 Como el Hijo del hombre NO vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.
¡Ay, querido Lector! ¿CÓMO puede ser tan difícil entender lo que Nuestro Señor ha ordenado aquí, amenos que la “dificultad” esté en el hecho de que este lenguaje parece repudiar la mayoría de lo que comúnmente se considera “autoridad espiritual”? Considere ahora, que Nuestro Señor ha dicho que en “el mundo”, “los grandes” son los que están dispuestos a obligarlo a obedecer sus órdenes y son capaces de hacerlo. Aún cuando le pidan “amablemente” que haga algo, uno sabe que DEBE hacer lo que dicen… cuando lo dicen… y como lo dicen, ¡o ELLOS se asegurarán de que uno sea castigado de alguna manera! En el mundo, las cosas no pueden funcionar de otra manera, ya que la mayoría de los hombres ni conoce ni teme a Dios. Son rebeldes, avaros, orgullosos, crueles y pervertidos, y por consiguiente se los debe obligar a comportarse. Sin la autoridad brutal que puede infligir castigos y que de hecho los inflige en algunos de los hacedores de maldad de El Mundo, la humanidad rápidamente descendería a una anarquía asesina e inmisericorde. El temor del dolor o la pérdida inmediata es lo único que refrena a los hombres de hacer el mal. Es por esta razón que el Apóstol dice, TODA alma se someta á las potestades superiores (aquí se refiere específicamente al Estado); porque no hay potestad (en griego AUTORIDAD) sino de Dios; y las que son, de Dios son ordenadas:… (el oficial público) no en vano lleva el cuchillo; porque es ministro de Dios, vengador para castigo al que hace lo malo (Romanos 13:1-4). Aquí la Biblia describe la función del Estado y los medios por los cuales el Estado preserva la decencia y el orden. ¡Considere entonces lo que significa que Jesús le haya dicho a Su Iglesia, NO SERÁ ASÍ ENTRE VOSOTROS!
Los que son grandes controlan el dinero, tienen y exhiben todos los símbolos populares del éxito; representan el cumplimiento de las esperanzas y ambiciones de la mayoría de la humanidad. Los que son grandes tiene el poder y lo usan para promover a sus amigos y para escandalizar a sus enemigos. Los que son grandes pueden reunir a una turba de canallas o despachar a la policía para que cumplan sus órdenes. Los grandes son los de alta estima entre los hombres: y lo que es de alta estima entre los hombres de ESTE mundo, dice Jesús, es ABOMINACIÓN delante de Dios (Lucas 16:15). Pero por supuesto, ¿cómo puede entender ESTO a menos que ya crea que solamente los Verdaderos Cristianos son de Dios, y que el resto del mundo ENTERO ESTÁ PUESTO EN MALDAD? (1 Juan 5:19).
Aquí, Jesús dice que si alguien desea ser grande entre ustedes, que debe hacerse vuestro siervo. Debe hacerse como el que trata de satisfacer las necesidades DE LOS DEMÁS, buscar el bienestar DE LOS DEMÁS, proteger A LOS DEMÁS de todo daño, asegurar SU felicidad PARA USTED. La palabra que se traduce por “servidor” aquí es DIÁKONOS, que casi siempre se traduce por diácono. Un diácono es un agente o administrador que mira por los intereses de los demás. Así que, a aquellos que se presentan como siervos del rebaño de Dios se les ordena estar predispuestos para el bienestar total de aquellos a los que ministran.: no en teoría, ni por pretensión, sino de hecho y en verdad (1 Juan 3:18). Mediante las palabras hechos Y verdad, se nos obliga a asegurarnos de que en nuestra “ministración”, siempre debamos estar listos para realmente HACER ALGO POR el bienestar y el beneficio de aquellos a los que ministramos: mientras que también sabemos que no hay un bienestar ni un beneficio verdadero cuando a la verdad se la esquiva porque es vergonzosa, inconveniente o desagradable. Jesús también dice que cualquiera que desee ser distinguido como jefe, o como líder entre vosotros, debe comportarse hacia vosotros como un siervo. Y finalmente el Señor se pone como ejemplo de estas cosas, al decir el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para DAR SU VIDA en rescate por muchos. Por lo tanto, mediante las palabras del mismo Jesucristo, uno no está obligado a reconocer cualquier “autoridad religiosa” que se autoproclame y que lo trate a uno y a sus problemas con indiferencia y con desprecio… O que sea incapaz de llevar cualquier carga o de sufrir cualquier inconveniente por su bien. JESÚS LO DIJO. Cualquiera que presuma “ser su siervo”, que no tenga una empatía genuina por sus necesidades y por sus problemas no trata de ayudarlo, sino sólo de usarlo, o de alejarlo antes de que se vuelva un costo o una carga para él. Si se hace obvio que usted no está dispuesto a unirse a su iglesia o a sostener su causa con su tiempo y con su dinero, le dará una respuesta brusca y desconsiderada, y lo enviará por su camino. No habrá visitas ni llamadas telefónicas de seguimiento: no está buscando alguien a quien servir, sino sólo alguien que termine sirviéndolo a él.
Marcos 10:42-45 Mas Jesús, llamándolos, les dice: Sabéis que los que se ven ser príncipes entre las gentes, se enseñorean de ellas, y los que entre ellas son grandes, tienen sobre ellas potestad.
43 MAS NO SERÁ ASÍ ENTRE VOSOTROS: antes cualquiera que quisiere hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor;
44 Y cualquiera de vosotros que quisiere hacerse el primero, será siervo de todos.
45 Porque el Hijo del hombre tampoco vino para ser servido, mas para servir, y dar su vida en rescate por muchos.
Jesús niega que Él haya venido para ser uno de los grandes que ejercen autoridad sobre nosotros: a quienes nos sometemos, les pagamos los impuestos, y les rendimos obediencia servil del mismo modo y por las mismas razones que obedecemos a los príncipes de este mundo (1 Corinitios 2:6): sino que en vez de eso, vino para ser siervo de todos. Porque ya sabéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, QUE POR AMOR DE VOSOTROS SE HIZO POBRE, siendo rico; para que vosotros con su pobreza fueseis enriquecidos (2 Corintios 8:9). Vino para darnos vida en abundancia (Juan 10:10), y lo hace así a COSTA de sí mismo.
Jesús dijo, Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis (Juan 13:15); pero, ¡ay! A donde quiera que mire los hombres de este mundo compiten unos con otros por todo. Y, ¡ay! Los que desean ser grandes entre vosotros también compiten unos con otros por los primeros asientos en las sinagogas (Mateo 23:6) y por el derecho de tener dominio sobre su fe (2 Corintios 1:24). Estas enseñanzas de Jesucristo son absolutamente ignoradas por completo por todo el mundo de la Religión Organizada; y ellas condenan tan definitivamente la estructura social de TODAS las “iglesias”, que es casi imposible enfrentar la realidad de lo que Él dijo. Es muy fácil pasar por alto lo que SIEMPRE SE HA ESTADO IGNORANDO y ESTÁ SIENDO IGNORADO por todo el mundo a su alrededor, así que repasemos de nuevo lo que Jesús dice:
Lucas 22:24-27 Y hubo entre ellos una contienda, quién de ellos parecía ser el mayor.
25 Entonces él les dijo: Los reyes de las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores:
26 Mas vosotros, no así: antes el que es mayor entre vosotros, sea como el más mozo; y el que es príncipe, como el que sirve.
27 Porque, ¿cuál es mayor, el que se sienta á la mesa, ó el que sirve? ¿No es el que se sienta á la mesa? Y yo soy entre vosotros como el que sirve.
¡Por favor, téngame paciencia, ya que debo repetir una y otra vez estas palabras de Jesús: YA QUE aquí se nos confronta con un lenguaje que NO describe la estructura y el carácter de las Iglesias de la Cristiandad! Mire si quiere, todo el tiempo que quiera, las iglesias de su comunidad: ¿a dónde ve que se obedezcan estos mandamientos (en vez de buscarles explicaciones), o que esta descripción de la iglesia se cumpla en verdad? aún si consultase el testimonio de la historia, con la esperanza de que las cosas fueran mejores en “los viejos tiempos”, descubrirá que para estos 1900 años pasados, lo que comúnmente hemos llamado “iglesias”, siempre han sido jerarquías burocráticas, organizadas y gobernadas exactamente del mismo modo en que se maneja un negocio o un gobierno terrenal: aún cuando Jesús estrictamente ha prohibido esto. No tengo dudas de que hubo algunas personas que pusieron estas palabras de Cristo en su corazón; pero entonces, eso significa que no competían por el aplauso, ni buscaban ni exigían el derecho a dominar a los otros, y de este modo, simplemente se los dejaba de lado. La historia popular de la cristiandad es primeramente la historia de los burócratas del escalón más alto, con sólo una mención breve y calumniosa de aquellos a los que condenaron y persiguieron.
Jesús dice, No será así entre vosotros;
pero HA SIDO ASÍ en la cristiandad, y DE FORMA TAN CONSISTENTE,
que estas palabras de Jesús se podrían eliminar de la Biblia
sin que hagan la menor diferencia sobre como se gana y se ejercita
la autoridad pública en las iglesias.
Esto me permite concluir que, en verdad, la cristiandad ha sido más o menos apóstata desde la muerte de los Apóstoles, y que, los hombres que han perpetuado esta estructura burocrática son simplemente los fariseos y los sadúceos de la era cristiana. Jesús dijo, si de este mundo fuera mi reino, mis servidores PELEARÍAN (Juan 18:36). Pelear es COMPETIR, o luchar por el poder sobre los otros hombres mediante el debate, o mediante la intriga, o mediante la fuerza bruta: pero Su reino NO es de este mundo, y la lucha constante por obtener dinero en la que los hombres compiten unos con otros por los primeros asientos en las sinagogas y por el poder de ejercer dominio sobre su fe (2 Corintios 1:24) es ajeno a las enseñanzas y al ejemplo de Jesucristo.
AHORA, entendámonos AQUÍ Y AHORA entre nosotros, que NO DIGO que todo el que alguna vez asistió a alguna típica iglesia local, o aportó económicamente a ella, o la pastoreó NO SEA SALVO. Yo mismo hice todas estas cosas por muchos años. Ha habido, y aún puede que haya MUCHOS en tales iglesias, que como yo simplemente eran incapaces de afrontar lo que la Biblia dice de ESTO. Recuerdo cuando yo era un “ministro” en tales iglesias; me acuerdo de que leía estas palabras de Jesucristo en mi Biblia; me acuerdo de cómo mis pensamientos variaban… del desconcierto al miedo, hasta momentos en los cuales no podía evitar considerar estas palabras de Cristo con sorna y con desprecio. Aún en esos momentos una cosa estaba clara para mí: ¡que estas palabras NO describían la estructura y a la mayoría de los ministros de mi propia iglesia y de mi denominación, sino más bien parecían condenarlas a todas! Pero no podía encarar esa posibilidad, ¡no, ni por un momento! Después de todo, yo también esperaba “subir la escalera”: Y, ya que estaba muy seguro de que TODAS las otras “iglesias” eran bastante parecidas, no había ninguna otra parte para que fuese y consiguiera ese “ministerio de tiempo completo” al que esperaba que me llamaran. Me iba a quedar solo: rechazado, calumniado y condenado por casi toda la gente cuyo amor y aprobación necesitaba tan desesperadamente. También iba a tener que enfrentarme al hecho de que yo pretendía estar “más acertado” que los millones que una vez, y aún hoy DICEN que hallan esperanza, verdad y el consuelo de la camaradería en esas iglesias. Lo peor de todo y lo más aterrador de todo, era la posibilidad escalofriante de que alguna manera me engañase de tal manera a mí mismo en este asunto, que terminaría siendo el “enemigo maligno” de La Iglesia: asegurando así mi condenación. Todas estas temibles consideraciones cayeron juntas sobre mí de repente: lo que me produjo un momento de tanto horror y de repulsión, que huí desesperadamente de cualquier consideración adicional sobre este asunto, con la esperanza de que Dios tuviera misericordia de mí por mi inmadurez.
Pero ahora, querido Lector, estamos viviendo en ese día postrero (Juan 12:48), como admitirá la mayoría de la gente. Empero Dios, habiendo disimulado los tiempos de esta ignorancia, ahora denuncia á todos los hombres en todos los lugares que se arrepientan: Por cuanto ha establecido un día, en el cual ha de juzgar al mundo con justicia, POR AQUEL VARÓN AL CUAL DETERMINÓ; dando fe á todos con haberle levantado de los muertos.
Jesús dijo:
Juan 12:46-49 Yo la luz he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas.
47 Y el que oyere mis palabras, y no las creyere, yo no le juzgo; porque no he venido á juzgar al mundo, sino á salvar al mundo.
48 El que me desecha, y no recibe mis palabras, tiene quien le juzgue: la palabra que he hablado, ella le juzgará EN EL DÍA POSTRERO.
49 Porque yo no he hablado de mí mismo; mas el Padre que me envió, él me dió mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar.
Lucas 22:25-27 Entonces él les dijo: Los reyes de las gentes se enseñorean de ellas; y los que sobre ellas tienen potestad, son llamados bienhechores:
26 Mas vosotros, no así: antes el que es mayor entre vosotros, sea como el más mozo; y el que es príncipe, como el que sirve.
27 Porque, ¿cuál es mayor (ante los ojos del mundo), el que se sienta á la mesa, ó el que sirve? ¿No es el que se sienta á la mesa? Y yo soy entre vosotros como el que sirve.
Lo primero que debería ser OBVIO del pasaje de arriba es que Nuestro Señor Jesucristo ha dado una descripción de cómo se gana y como se ejercita la autoridad espiritual en Su Iglesia.
Nuestro Señor se compara a sí mismo a un sirviente doméstico. Los sirvientes no le DAN ÓRDENES a la gente a la que les sirven, esperan a que se los llame: aunque se les puede pedir una recomendación. Así es con nuestra relación con Jesucristo: Él está entre nosotros como el que sirve, y podemos confiar en que su buen juicio nos traiga lo bueno, si verdaderamente queremos que Él haga esas determinaciones por nosotros. Nosotros a su vez, no estamos autorizados por Jesucristo a FORZAR a alguien a que se haga cristiano o que esté de acuerdo con nuestras doctrinas, sino solamente a estar siempre aparejados para responder con mansedumbre y reverencia á cada uno que nos demande razón de la esperanza que hay en nosotros (1 Pedro 3:15). Todavía más, “sea como el más mozo” es una ORDEN para OBEDECER. Cuando Jesús dice que a los reyes de la tierra les gusta hacerse llamar “bienhechores”, está señalando la HIPOCRESÍA de los que dicen ser “simples siervos del pueblo”, cuando en realidad, todos terminan sirviéndolos A ELLOS. A los que quieran ser considerados los más grandes en La Iglesia, Nuestro Señor Jesucristo les ORDENA que muestren esa misma humildad, mansedumbre, y respeto por los demás que esperamos que los niños les muestren a sus mayores, o que los siervos les muestran a sus amos. Se nos ordena que haya, pues, en nosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús: El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual á Dios: Sin embargo, SE ANONADÓ Á SÍ MISMO, tomando FORMA DE SIERVO, hecho semejante á los hombres; Y hallado en la condición como hombre, SE HUMILLÓ Á SÍ MISMO, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (Filipenses 2:3-8). Jesús abrazó, vivió y enseñó La Verdad: pero hacer esto no le ganó la aclamación de la mayoría de Sus contemporáneos, ni el poder de ejercer autoridad sobre ellos: le costó todo, incluso Su vida. La lucha por la supremacía en la que los hombres compiten unos con otros por la oportunidad de ejercer dominio sobre su fe (2 Corintios 1:24) ha sido condenada por Jesucristo. Aún más, Jesús les ha prohibido explícitamente a Sus seguidores que copien la estructura burocrática del ESTADO.
Y así concluyo que…
LA VERDADERA IGLESIA NO ES, NI NUNCA FUE, UNA BUROCRACIA.
Durante la Reforma, cuando Lutero y otros estaban justificando su rechazo a rendirse a la autoridad del Papa, y a la pirámide de burócratas en la que se sentaba, hallaron que era necesario afirmar que La Iglesia estaba compuesta por todos los Verdaderos Creyentes, independientemente de sus lealtades denominacionales. Esta “Iglesia en medio de las iglesias” llegó a ser conocida como “El Cuerpo Místico de Cristo”, y todos los Reformadores SABÍAN que mediante esta designación estaban negando que a Verdadera Iglesia se pudiese identificar jamás con una sola sociedad burocrática. No hay una sola Iglesia Protestante en el mundo que se atreva a estar en desacuerdo con esto, ya que su derecho a existir como entidades separadas y comparativas se deriva de ello. Cada una de ellas, rehúsan rendirse a cualquier “autoridad espiritual” de fuera de su propia denominación, no importa que tan grande o que tan vieja pueda ser esa denominación. Aún más, el mundo ahora está lleno de “iglesias independientes”, que no se rinden a ninguna “autoridad espiritual” de fuera de las cuatro paredes de su propio edificio. El principio práctico de la Reforma era que todo hombre temeroso de Dios pudiese leer y entender La Biblia por sí mismo; y que el conocimiento de La Biblia le daba a él tanto el derecho como la obligación de separase de cualquier “iglesia” que él juzgase que era hereje. Uno sólo se puede preguntar como es posible entonces, que sean tan rápidos para reestablecer en sus propias iglesias LA MISMA CLASE DE BUROCRACIA contra la que alguna vez se rebelaron: y para después condenar por rebeldes y apóstatas a los que rehúsan rendirse a ella.
El cuerpo de Cristo (1 Corintios 12:27) NO ES una BUROCRACIA, en la que la autoridad para representar a Dios procede de un TÍTULO, conferido a un hombre por una pandilla de otros hombres que se sirven a sí mismos, y que sólo le dan esa autoridad a aquellos cuyas lealtades primarias son hacia ellos mismos y hacia cada uno de los otros. En una burocracia, EN TODA BUROCRACIA, a los hombres se les exige que pasen por alto las palabras y los hechos de sus superiores, que los justifiquen o que los ratifiquen: no importa que tan faltos de modestia, descorteses, o deshonestos puedan ser esas palabras y esos hechos. Todos en el mundo saben, que EN EL MUNDO, a los ascensos se los dan como recompensa a los que se puede confiar en que van a sostener y a defender a sus amos, mientras que a los hombres más calificados que no se hacen los ciegos, sordos y mudos a los pecados de sus amos, se los considera “desleales”. Hasta cuando un hombre es talentoso, útil, confiable, trabajador, leal, y provechoso: pero no se puede confiar en que esté de acuerdo con los chanchullos de sus amos o que los oculte, se lo considera “indigno de confianza”. No es probable que a ese hombre se le dé un ascenso, y hasta puede que se busque algún pretexto para eliminarlo. No es lo que se dice “alguien que juega para el equipo”; tal definición es “jerga burocrática” para el que no habla cosas soberbias, teniendo en admiración las personas POR CAUSA DEL PROVECHO (Judas 16). A los que llegan a la parte más baja de cualquier burocracia casi siempre se les exige que cierren sus ojos al error y a la injusticia una y otra vez para asegurarse una posibilidad real de un ascenso. Las consideraciones éticas y morales simplemente son ESTORBOS para cualquier hombre cuya principales preocupaciones son la preservación de sí mismo y la acumulación. Para el momento en que ha llegado a la cima, ya ha excusado a su propia complicidad para obtener un beneficio propio con los pecados de sus amos tantas veces, que ya no le queda más integridad. Su conciencia ha sido aniquilada, y ahora exige la misma complicidad servil debajo de la que una vez gimió de parte de aquellos sobre los que ahora reina. Así, mediante le proceso be la atrición burocrática, los pecados y los errores de los que ya están establecidos son, para todos los fines prácticos, iguales a la política oficial de la empresa: y cualquiera que se atreva a resistir o protestar contra estas cosas será castigado por ello. Usted sabe lo que quiero decir.
No hay lugar para el Espíritu Santo en una BUROCRACIA, en la que el único modo de ganar más autoridad es complacer y adular a los que se sientan cerca de la cima. No hay lugar para los Profetas en una BUROCRACIA: ya que los Profetas obtienen su comisión de parte de Dios, no de los hombres. Ya había una Iglesia en Jerusalén cuando el Apóstol Pablo se convirtió, pero cuando se lo desafía a justificar su derecho de “hablar por Dios”, dice esto:
Gálatas 1:10-12 Porque, ¿persuado yo ahora á hombres ó á Dios? ¿ó busco de agradar á hombres? Cierto, que si todavía agradara á los hombres, no sería siervo de Cristo.
11 Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio que ha sido anunciado por mí, no es según hombre;
12 Pues ni yo lo recibí, ni lo aprendí de hombre, sino por revelación de Jesucristo.
Me parece que el Apóstol Pablo se olvidó de pasar por la Iglesia en Jerusalén a recoger su certificado de ordenación… No, no se lo olvidó, y en cambio dice esto:
2 Corintios 3:1 ¿COMENZAMOS otra vez á alabarnos á nosotros mismos? ¿ó tenemos necesidad, como algunos, de letras de recomendación para vosotros, ó de recomendación de vosotros?
¿Se lo habría invitado al Apóstol Pablo a predicar en su iglesia? ¿O más bien se lo habría rechazado porque no tenía la CREDENCIAL OFICIAL DE ALGUIEN? Ahora la verdad… vamos… ¡diga la verdad!
Cuando Jesús dice NO será así entre vosotros, ha emitido un orden la cual se nos recomienda bien observar y también ha hecho una predicción acerca de la verdadera naturaleza de Su Iglesia. Cualquier cosa que sea la Verdadera Iglesia: no está estructurada como una corporación; no se maneja como un gobierno terrenal; y no reconoce como “autoridades” a los que se arrastraron como gusanos a través de las filas complaciendo a los hombres “indicados”.
¡PERO AY! La gente de la cristiandad moderna dice:
1 Samuel 8:19-20 … No, sino que habrá rey sobre nosotros:
20 Y nosotros seremos también como todas las gentes, y nuestro rey nos gobernará, y saldrá delante de nosotros, y hará nuestras guerras.
Desean ser como todas las naciones; desean que se los reconozca como una fuerza para embarazarse en los negocios de la vida (2 Timoteo 2:4). Reconocen como la amenaza de la persecución o el rechazo por parte de una multitud organizada puede convencer y amedrentara un individuo para que coopere o que se someta. Se dividen en pandillas separadas (iglesias): cada una un pequeño reino con su propio rey y sus propios oficiales. Compiten abiertamente contra todos (y contra todos los otros reinos pequeños) por el derecho de poseer y controlar tanto como puedan del mundo (Marcos 8:36). Afirman, por supuesto, que cuando obtengan este poder, sólo lo usarán para bien: pero Jesús condenó hasta la ambición de obtener ESTA CLASE de poder, porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación (Lucas 16:15). En vez de eso, dice, siempre deberíamos buscar el sitial más bajo y esperar que el Señor nos diga cuando debemos subir más alto (Lucas 14:10). No debemos permitirnos que se nos vea o que se nos identifique como uno de los príncipes de este mundo (1 Corintios 2:6), sino más bien acomodarnos a los humildes (Romanos 12:16). Y entendiendo Jesús que habían de venir para arrebatarle, y hacerle rey, VOLVIÓ Á RETIRARSE al monte, él solo (Juan 6:15). Jesús RECHAZÓ tal autoridad por ser inapropiada para la administración de Su reino: pero los líderes de la cristiandad de hoy en día luchan con uñas y dientes para obtener esta clase de autoridad, y condenan a todo el que no los ayude a obtenerla. La lucha interminable para ser reconocido como “el que corta el bacalao” en los negocios de la vida (2 Timoteo 2:4), y para esgrimir la autoridad brutal que fuerza a otros hombres a someterse y a obedecer, traiciona a un corazón carnal lleno de ambición: y ninguna cantidad de profesión de fe oculta de Dios ninguna agenda secreta para beneficiarse a uno mismo.
Y aún cuando todos estos burócratas aman DECIR que no se conforman a este mundo (Romanos 12:2), lo único que distingue sus “iglesias” de cualquier otra sociedad racial, cultural o política que se perpetúe a sí misma es la pretensión de estar dedicados a propagar una versión particular de la cristiandad. PERO… las lealtades raciales, políticas y culturales de las que se enorgullecen se mantienen y se defienden a toda costa; el lenguaje de su “credo”, sin importar cual sea. ¿Cómo no puede ver que la mayoría de las iglesias ahora funcionan como sociedades de afirmación cultural propia? Ahí, la gente cuyas similaridades y conexiones son totalmente naturales y mundanales se pueden reunir, SABIENDO que su cultura en particular y su estilo de vida allí serán justificados y dignificados por una salpicadura de religión Algunos se imaginan que ellos son la multitud de “la sal de la tierra”, y otros se consideran que son “la elite dignificada”, mientras que otros se ven a sí mismos como “la minoría racial perseguida”. En cualquier caso, la mayoría de la gente en la mayoría de estas iglesias realmente están unificadas alrededor de algo diferente del lenguaje de su propio “credo”l pueden cambiar de iglesia y hasta de denominación sin sentir culpa ni temor de Dios, siempre y cuando puedan hallar “a los de su propia clase”. Puede haber unas pocas estipulaciones doctrinales que retienen para mantener las apariencias frente a su familia o frente a sus amigos, pero estas estipulaciones no son decisivas en su elección: conexiones raciales, culturales y familiares, éstas son decisivas en definitiva. Las iglesias de la cristiandad están separadas notoriamente a lo largo de las líneas raciales, culturales y económicas: y esto indica a las claras que han rechazado la comunión de los santos para preservar la comunión de la carne (Colosenses 3:11).
LA SITUACIÓN TAL Y COMO ESTÁN LAS COSAS
Cuando uno visita una de estas iglesias por primera vez, es confrontado por una sociedad cerrada que está dominada por unos pocos “voluntarios” influyentes y sus familiares, alrededor de los cuales se centran la mayoría de las actividades. Si llegase a ofender a cualquiera de estas “personas clave”, uno “se queda afuera” para siempre. No le sirve de nada apelar a los otros, o hasta al pastor, ya que la determinación de mantener a estos miembros para que sigan pacíficos y cooperativos doblega cualquier sensación de obligación con la Verdad: ¡y esta es una imagen perfecta de cómo funcionan las burocracias! Aunque fuese capaz de ganar un poquito de simpatía del pastor, casi siempre está rodeado de una “junta de directivos” a los que les gusta que se los llame “ancianos”, cuyas principales calificaciones para el “ancianazgo” son su poder para dividir la iglesia, su capacidad para dar o para retener dinero, y su presteza para cerrar filas instintivamente contra todos los intrusos. ¡Es improbable que el pastor se arriesgue a hacer enojar a uno de “ellos” para defenderlo a usted! Esta mentalidad de “hagan un circulo con las carretas” y de “hagan ver las armas” es típica de todas las burocracias, cuando quiera que a uno de los burócratas se lo desafía. El pastor SABE que él simplemente ha sido “contratado” para pelear las batallas por ellos, y no está en libertad de seguir los dictados de su conciencia o de condenar sus errores. Más de un joven lleno de ambición confesadamente piadosa ah entrado al ministerio sólo para terminar ahogándose en el compromiso para mantener su “trabajo”. En donde quiera que reina el Espíritu Santo, los hombres adecuados son reconocidos por los que obedecen al Espíritu: NO porque son admirados por el mundo, NO porque son rápidos para adular a sus superiores, ni porque estén comprometidos a afirmar una “línea partidaria” en desmedro de La Verdad. El Espíritu Santo DIJO, Apartadme á Bernabé y á Saulo para la obra para la cual los he llamado (Hechos 13:2): no lo sometieron a votación, no les entregaron certificados de ordenación; y luego, ni Bernabé ni Saulo mostraron ningún respeto por las personas (Santiago 2:1), por los que PARECÍAN ser algo (Gálatas 2:6). Pero hoy en día, cualquiera que desee obtener respeto y autoridad en las iglesias, debe estar pronto a hablar cosas soberbias, teniendo en admiración las personas por causa del provecho PRIMERO (Judas 16). En cualquier otra área de la vida, a los que “no oyen, no ven, y no hablan mal” por conveniencia los condenamos por ser “lamebotas”, “arrastrados”, y peor que eso… pero cuando se trata de religión, de algún modo, a esta clase de alcahuetería por ganancia personal y por aprobación popular se le cambia el rótulo por “humildad” y “lealtad”. Usted sabe lo que quiero decir.
Esa forma de BUROCRACIA, en la que la autoridad se gana mediante la atrición a través del conformismo, la complicidad y la adulación, ha sido descripta, CONDENADA y RECHAZADA por Nuestro Señor Jesucristo: no es la manera en que Dios establece la autoridad espiritual en Su Iglesia.
PERO, al igual que Él hizo en días del Rey Saúl, Dios Todopoderoso, le ha dado al pueblo rebelde lo que le piden:
1 Samuel 8:7 Y dijo Jehová á Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te dijeren: porque no te han desechado á ti, sino á mí me han desechado, para que no reine sobre ellos.
¡Fíjese! Estaban dispuestos a tener a Samuel cerca como una especie de “mascota”, pero ya que no los guiaba al cumplimiento de sus ambiciones mundanales, todavía tenían que tener un rey. Rechazaban el gobierno de Dios, ya que en su opinión, la práctica de la religión y la búsqueda de la piedad no estaban siendo suficientemente recompensadas con las cosas que querían de la vida.
Los que carecen de seguridad personal en las cosas que profesan creer quieren que un rey terrenal reine sobre ellos, esto es: que se vuelva la corte final de apelaciones en relación a lo que es bueno y lo que es malo, en lo que es verdadero y lo que es falso, en lo que es inspirado y lo que no es inspirado: aún cuando sea un “rey alquilado”, a él se la exige que corrobore sus suposiciones para mantener su “trabajo”. A causa de que se han alquilado un rey para sí mismos para que haga esto, se sienten como si se hubiesen escapado de toda RESPONSABILIDAD de aprehender, entender y obedecer a La Verdad por sí mismos. Ya no necesitan más preocuparse por el POR QUÉ ellos creen en lo que creen, ni se preocupan más por cualquier cosa que desafíe o contradiga sus “doctrinas consentidas”: ya que tienen a su HOMBRE ALQUILADO que ha sido entrenado para que invente alguna clase de “explicación” larga y complicada que oscurecerá lo obvio, ignorará los hechos, y los mimará durante sus momentos de inseguridad. Como los Nazis en Nüremberg: cuando se los llamó para que se excusaran o para que explicasen sus pecados y sus errores contra La Verdad, pensaron en escapara a la responsabilidad personal al recordarnos que “Sólo estaban siguiendo órdenes, y sometiéndose a la AUTORIDAD DEBIDAMENTE CONSTITUIDA”: ¡como si mediante esta mentira transparente, engañasen y confundiesen a Dios, que sabe exactamente POR QUÉ eligieron refugiarse en tal “autoridad” en primer lugar! Cada uno de aquellos Nazis pudo haber huido del país, en vez de permitir que se los “usara” para la perpetración de los errores de otros hombres: pero ESO habría significado la pérdida de sus propiedades, de sus privilegios y de sus posiciones de “autoridad”: todos sabemos POR QUÉ no se fueron, y Dios sabe por qué uno no se va.
¡PERO AY del pastor que tiene dudas acerca de las doctrinas para las que ha sido ALQUILADO para defender! Después de todo, ELLOS LO ALQUILARON, LE PAGAN, y lo pueden DESPEDIR también.
No sólo se han alquilado a sí mismos como un “estudioso bíblico” que está obligado a defender y a dignificar sus opiniones, sino que también han alquilado un “hombre de relaciones públicas” que se supone que personifica su fe, que es de alta estima entre los hombres (Lucas 16:15), y ASÍ, los hace quedar bien. Quieren que su HOMBRE ALQUILADO sea un EJEMPLO PÚBLICO de “su fe” al cual pueden diferir, sólo por si acaso se los llama para que expliquen sus propios fracasos e inconvenientes. Se OCULTAN en su “sombra”, pensando que todo está bien con ellos mismos siempre y cuando sigan difiriendo a esta otra persona, quien ellos insisten que “tiene todo en claro”. Se vuelve el ídolo ante el cual se genuflexionan, para excusar sus pecados, su ignorancia de la Biblia, y su fracaso en ser ellos “cristianos modelos”: un ídolo, que exaltan siempre y cuando siga personificando y dignificando públicamente sus propias doctrinas y aspiraciones. Esta es la razón por la que la mayoría de los cristianos están tan ansiosos por decirle a que iglesia van; su identidad y su seguridad se deriva de su predisposición a diferir a la “autoridad” que han inventado y que luego han invertido en otros hombres. También esta es la razón de por que están tan preocupados por identificar que pandilla le da seguridad a usted: ya que si usted no tiene ninguna o no necesita ninguna, les recuerda que en definitiva no pueden esconderse de Dios en una multitud. Pero nuestra seguridad, y NUESTRA IDENTIDAD se supone que viene de nuestra lealtad a Nuestro Señor Jesucristo: NO de nuestro lugar en una multitud, ni de “otro” hombre que CONTRATAMOS para que personifique y que represente la Verdadera Religión en lugar nuestro.
Una multitud espiritualmente apática siempre está dispuesta a pagar un alto precio por estos servicios: hasta soportar cierta cantidad de ABUSO, si sólo pueden conseguir alguien que personifique la Verdadera Religión por ellos, como también dice el Apóstol Pablo:
2 Corintios 11:20 Porque toleráis si alguno os pone en servidumbre (esclavitud emocional), si alguno os devora (usa su dinero), si alguno toma (le ordena como a un siervo), si alguno se ensalza (fanfarronea descortésmente), si alguno os hiere en la cara (lo insulta y lo calumnia).
Sí, están dispuestos a soportar TODO lo de arriba, siempre y cuando el HOMBRE ALQUILADO no los avergüence en un escándalo público, o empiece a cuestionar o a dudar de las doctrinas particulares por las cuales piensan que se distinguen de otras iglesias: aquellas con las que compiten por los miembros, los aplausos y el dinero. Hay poco peligro de que el HOMBRE ALQUILADO cometa tal “error”, ya que él sabe de donde viene su CHEQUE DE PAGO.
OBSERVE conmigo, mi amigo, cuan PERFECTAMENTE el Rey Saúl representa a la mayoría de los eclesiásticos en la cristiandad de hoy en día:
1 Samuel 8:11-18 Dijo pues: Este será el derecho del rey que hubiere de reinar sobre vosotros: tomará vuestros hijos, y pondrálos en sus carros, y en su gente de á caballo, para que corran delante de su carro:
12 Y se elegirá capitanes de mil, y capitanes de cincuenta: pondrálos asimismo á que aren sus campos, y sieguen sus mieses, y á que hagan sus armas de guerra, y los pertrechos de sus carros:
13 Tomará también vuestras hijas para que sean perfumadoras, cocineras, y amasadoras.
14 Asimismo tomará vuestras tierras, vuestras viñas, y vuestros buenos olivares, y los dará á sus siervos.
15 El diezmará (el diezmo) vuestras simientes (el ingreso antes de los impuestos) y vuestras viñas, para dar á sus eunucos y á sus siervos.
16 El tomará vuestros siervos, y vuestras siervas, y vuestros buenos mancebos, y vuestros asnos, y con ellos hará sus obras.
17 Diezmará también vuestro rebaño, y seréis sus siervos.
18 Y clamaréis aquel día á causa de vuestro rey que os habréis elegido, mas Jehová no os oirá en aquel día.
¡OH, qué simple y que obvio es todo esto! ¿Puede ser tan ciego como para no ver que esto es EXACTAMENTE lo que está ocurriendo en la cristiandad hoy en día? Puede pasarse AÑOS trabajando en una de estas “iglesias”, entregando su tiempo y su dinero para el Reino de Dios (y Dios recompensa (Mateo 10:42) tales servicios): ¡PERO LUEGO, llega el día en que uno está obligado por su conciencia a protestar contra algo, y SÚBITAMENTE uno desmaya al darse cuenta de que lo están echando con desprecio! Le dirán, hay otras iglesias en el pueblo que PUEDEN ser capaces de apreciar sus opiniones. Es libre de irse si quiere: ¡pero tendrá que dejar atrás todo el tiempo, toda la energía y todo el dinero que ah invertido ahí, y a estos se los usará para perpetuar los mismos errores contra los que usted ha protestado! Si se atreve a exigir una audiencia pública de su queja ante toda la asamblea, seguramente descubrirá lo que es “la cursiadera”. Si rehúsa públicamente irse o quedarse callado, siempre pueden llamar a la policía: y después de todo, usted está violando el domicilio. ¡ES ASÍ MI AMIGO, le sacará lo suyo, lo que le saque será de él y no habrá nada que usted pueda hacer! ¡Ah, ADELANTE! ¡Haga la prueba y recuérdeles que usted tiene la Biblia Y el testimonio de una conciencia limpia de su lado! ¡Haga la prueba y recuérdeles todo lo que usted ha dado y ha hecho como servicio a la iglesia! ¡Haga la prueba y recuérdeles que merece una audiencia respetuosa, y que deberían darle una respuesta sincera y honesta! Haga la prueba y recuérdeles que Dios es testigo; que Él sabe quienes son los mentirosos (Apocalipsis 21:8); que Él sabe quien está maltratando a quien; y que cualquiera que diga a su hermano “Fatuo” (persona inútil y despreciable), será culpado del infierno del fuego (Mateo 5:22). Ah, ADELANTE, mi Amigo, y descubra, como yo lo he hecho, que nada menor que el poder de cortarles su dinero, de llevarse a una multitud o de implicarlos públicamente en un escándalo criminal, le ganará la audiencia sobria y respetuosa que piensa que merece. Los siglos han pasado, las costumbres han cambiado, pero los fariseos y los sadúceos TODAVÍA SON LOS QUE MANDAN.
Al igual que en los tiempos de Nuestro Señor, la clerecía PÚBLICA se divide en dos campos que PARECEN que están en oposición el uno con el otro; aunque a fin de cuentas, ¡NO lo están!
Los sadúceos son los que profesan no ver grandes conflictos entre la fidelidad religiosa y la cooperación con las necesidades y las metas de la sociedad a largo plazo. Eran la clase alta “respetable” de la Religión Organizada de su tiempo: ¡pero todavía tenemos a los de esta especie a nuestro alrededor en nuestros días! Siempre están muy dispuestos a relativizar los requisitos de la Religión Bíblica y a ablandar los juicios de ella para obtener la amistad de los príncipes de este mundo, y la prominencia social que viene con tales amistades. Los sadúceos des-enfatizan las escrituras, y no esperan ninguna demostración clara del poder de Dios (Marcos 12:24). Ya que no esperan que Dios interfiera con los asuntos de los hombres de una forma notable y milagrosa, piensan que es sabio y rentable comprometer o ignorar cualquier consideración religiosa que parezca ser inexpediente política, social o económicamente. Se consideran “realistas” y a cualquiera que piense que no ser de este mundo (Juan 15:19) significa que deberíamos apartarnos de los incrédulos y separarnos (2 Corintios 6:14-21), lo consideran con confundido desprecio. Por ejemplo: Nuestro Señor Jesús dijo, No juréis en ninguna manera (Mateo 5:34), y Santiago dijo, MAS SOBRE TODO, HERMANOS MÍOS, NO JURÉIS (Santiago 5:12): pero ellos están ORGULLOSOS de ser vistos en el escenario con el pez gordo político recientemente elegido cuando hace un juramento, NO para apoyar y defender la Biblia, sino la Constitución, NO para ser leal a Jesús, sino a los intereses del Estado. No, dicen que no ven ningún conflicto aquí, y ya han ensayado un verdadero diluvio de “interpretaciones, explicaciones y excusas” para escupírselas en la cara al que se atreva a sugerirles que un cristiano que jura representar y defender los intereses y políticas del Estado ha entrado en un conflicto de lealtades. Estos están tipificados por esos “eclesiásticos” que son llamados como consultores por los príncipes de este mundo (2 Corintios 2:6); son los que están invitados a “decir cosas lindas” en los funerales de los grandes, y aman tener entre su lista de amigos a los magnates de los negocios, a los héroes de los deportes, a los reyes y a los senadores.
Los fariseos vigilaban la moral personal y el desempeño religioso de las masas: ocupan la mayor parte de las estaciones más bajas, más locales de la autoridad religiosa. Les gusta mofarse de los sadúceos, y condenarlos por dejar la primera fe y por comprometer su fe. Los fariseos imaginan que ellos son los “fieles depositarios”, y les gusta alardear de que nunca estarán de acuerdo con lo que les gusta llamar “la religión comprometida y popularizada”. Aman el reprender públicamente a los “peces gordos religiosos” y acusarlos y a los “teólogos” de los que tanto oímos hablar, quienes parecen estar listos, dispuestos y ser capaces de encontrarles explicaciones a ciertas partes de la Biblia o de descartarlas. Pero lo que hace a sus quejas más bien cómicas, es que mientras que reinan sobre un grupo de 20 fanáticos de mente parecida, se toman la libertad de predicar una doctrina audaz y exclusionista, en la que a todos los que no están de acuerdo con todos los detalles se los exhorta abiertamente, o se los corta de la comunión y se los condena. Pero a medida que el tamaño de su público y de sus ingresos empiezan a aumentar, dicen estar “madurando” y estar aprendiendo lo que significa “el amor”: se vuelven cada vez más “abiertos de mente” y “ablandan” su tono, como para “no ofender”: y ellos, a su vez, son criticados por comprometer la fe por todos los otros celotes que están en el nivel más bajo.
A todas luces, los fariseos y los sadúceos parecerían estar en oposición entre sí. Pero…
A pesar de sus diferencias, los fariseos y los sadúceos no tuvieron problemas en unir fuerzas para librarse de Jesús, y más tarde para perseguir al resto de los discípulos. Caifás, el sumo sacerdote, era un sadúceo, y él envió a Saulo de Tarso, un fariseo, a arrestar a todos los cristianos y a traerlos atados a Jerusalén (Hechos 9:1-2). Y POR SUPUESTO, NO tuvieron PROBLEMAS en solicitar la ayuda de la policía local para que esto se hiciera. El hecho es, mi Amigo, que la mayoría de los cristianos que han sido mártires por su fe fueron perseguidos y ejecutados por una especie de “Fuerza Policial Estatal”, que actuaba a nombre de los LÍDERES de la Religión Organizada.
Pero usted dirá, “Eso era con los judíos y con los romanos; nosotros los cristianos no hacemos cosas así”. Por el contrario, mi Amigo: la mayoría de las personas que han sido martirizadas por ser “una clase” de cristianos fueron ejecutados por los “Soldados Estatales” del Santo Imperio Romano, que hacían el “trabajo sucio” para la Iglesia Católica Romana.
PERO quizás usted no es un Católico Romano, sino un Protestante, así que dirá, “¡Mi gente no hace cosas así!”. Por el contrario, mi Amigo: después de la Reforma, cuando se hizo obvio que ni los católicos ni los protestantes eran capaces de aplastar a los otros, surgió una tercera parte notable, compuesta de desertores de ambos campos. Estos llegaron a ser llamados “Anabautistas”, porque negaban la validez del bautismo infantil (Hechos 8:37). La historia registra que la mayoría de los Anabautistas eran gente muy decente, inofensiva y trabajadora: PERO, renunciaron tanto a la Iglesia Católica como a las Iglesias Protestantes, y cada día ganaban convertidos que venían de estas iglesias. Por supuesto, los que se unieron a los anabautistas trajeron con ellos a sus familias, a sus amigos, Y A SU DINERO. Se los vio como… COMPETENCIA.
En 1529, el emperador Carlos V se reunió con representantes tanto de la Iglesia Católica como de la Luterana en la ciudad de Spires, Alemania, en donde acordaron y promulgaron una ley, la cual cito aquí para su horror y asombro:
“Por la plenitud de nuestro poder imperial y sabiduría, ordenamos, decretamos, obligamos, declaramos y haremos que todos los anabautistas, hombres y mujeres que han alcanzado la edad de entendimiento, sean ejecutados y sean privados de su vida natural por fuego, espada y por medios similares, de acuerdo a la oportunidad y sin inquisición previa de los jueces espirituales”.
Y así comenzó el exterminio de alrededor de 85000 personas, cuyo único “crimen” en muchos casos era su falta de predisposición a colaborar con El Estado, y su rechazo a unirse y a sostener las “Religiones Autorizadas por el Estado”. ¡Apuesto a que nunca antes escuchó esto! Esta persecución continuó casi por 200 años, aún mientras las iglesias protestantes estaban en su apogeo.
ASÍ, los católicos y los protestantes descubrieron una cosa en la que PODÍAN estar de acuerdo: ¡librarse de esos anabautistas! Pero necesitaban alguna clase de excusa, ya que a todo hombre le gusta anestesiar su conciencia un poquito antes de que comience a pecar: así que en 1534, cuando descubrieron un “compuesto” lleno de fanáticos religiosos sediciosos en Munster, Alemania, los rotularon como “anabautistas”; sitiaron el pueblo, los mataron a todos, publicaron sus crímenes, y luego, se dispusieron a “atrapar al resto de ellos”.
El 26 de Octubre de 1553, Miguel Servet fue quemado en la hoguera “por herejía” en Ginebra, Suiza mientras que el alcalde de la ciudad, Juan Calvino, “El Gran Reformador” miraba, consentía y no hacía nada. De hacho, el Sr. Calvino (el gran reformador) fue el fiscal en el juicio de Miguel Servet por “herejía”. La historia del arresto y del juicio de Miguel Servet revela que el Sr. Servet, habiendo sido ya condenado por hereje por el Oficio de la Inquisición Católica en España, huyó hacia el Este, a los territorios de la Reforma, buscando refugio. El juez de su juicio en España, anticipando esta movida, le escribió a Juan Calvino, apelando a su ayuda para capturar y exterminar al Sr. Servet. Para el momento en que el Sr. Servet llegó a Ginebra, la policía ya lo estaba buscando, y fue arrestado rápidamente. A propósito, Miguel Servet no fue acusado de ningún crimen civil, tal como robo, o adulterio, o asesinato, sino sólo de herejía. Así que aquí tenemos a Calvino el protestante y al Inquisidor católico, actuando juntos para eliminar la libertad de religión y la libertad de palabra. Allí siguió al arresto lo que se podría describir como un ejemplo supremo de un juicio vergonzoso., en el que al Sr. Servet se lo acusó de las cosas más triviales y ridículas que se pueda imaginar. Cuando a Miguel Servet finalmente se le permitió hablar, el juez que presidía respondió caracterizando a la defensa del Sr. Servet como “el babeo de un perro asqueroso”. Arrastraron a Miguel Servet a la calle, lo ataron a la hoguera, y le prendieron fuego. Desde la hoguera, gritó, “¡Señor Jesús, ten misericordia de mí! Estas palabras fueron debidamente anotadas en el registro público, como la “evidencia” de que Miguel Servet era verdadera y ciertamente ¡un hijo de Satanás! Y esto que le he mostrado recién, es sólo “la punta del iceberg”, ya que nunca ha habido en la historia registrada de la civilización occidental un déspota más tiránico y opresivo que Juan Calvino, “el gran reformador”, sobre los ciudadanos de Ginebra. Otro hombre escribió “bazofia” en uno de los tratados de Calvino, y lo clavó en la puerta de la iglesia local. Por esto, fue a la cárcel por un mes, durante el cual se le extrajeron muchas “confesiones”; y al fin de ese mes, él también fue quemado en la hoguera. El pueblo estaba lleno de “espías” que eran o bien comprados o chantajeados para que cooperaran: ¡Y USTED QUE ESTÁ LEYENDO ESTO, NO SE ENGAÑE!: ¡de haber estado ahí, en ese entonces, usted también habría tenido que “inclinarse o quemarse” al igual que el resto!
Uno de los hombres más conocidos en la historia de la cristiandad: John Bunyan, escribió su famoso libro, “El viaje del Peregrino”, mientras estaba en la cárcel en Inglaterra, por predicar sin la aprobación de la Iglesia Estatal.
Para 1726, cuando Alexander Cruden estaba componiendo su famosa concordancia MIENTRAS ESTABA EN LA CÁRCEL y POR LAS MISMAS RAZONES, todos los anabautistas habían desaparecido por completo de la faz de la tierra, y no era que simplemente “disminuyeron”. No hay registros de que los anabautistas jamás hayan montado alguna clase de resistencia organizada contra sus perseguidores, que los persiguieron por casi 200 años: ejecutándolos, encarcelándolos y confiscando sus propiedades. Parece que la mayoría de ellos fueron como ovejas al matadero (Hechos 8:32), y quizás esto fue porque tenían respeto a las enseñanzas de Jesús, que dijo, No resistáis al mal; antes á cualquiera que te hiriere en tu mejilla diestra, vuélvele también la otra (Mateo 5:39), y Amad á vuestros enemigos, bendecid á los que os maldicen, haced bien á los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen (Mateo 5:44). El Estado estuvo de lo más dispuesto a cumplir con este “servicio” con la bendición de las “Iglesias Oficiales”, y así cumplir esta profecía:
Juan 16:2 Os echarán de las sinagogas (casas de adoración pública); y aun viene la hora,
CUANDO CUALQUIERA QUE OS MATARE,
PENSARÁ
QUE HACE SERVICIO Á DIOS.
No me pregunte por que… de todas formas se lo voy a decir. Verá, si TODA la gente que DICE ser cristiana súbitamente empezara a tomar en serio los MANDAMIENTOS de Nuestro señor Jesucristo y condujese sus vidas en conformidad a lo que Jesús dijo, el orden social y político actual SE VENDRÍA ABAJO casi de la noche ala mañana.
¿Cómo podría un maestro de escuela cristiano, que sabe que se nos ordena no jurar en ninguna manera, mandarle a un aula llena de niños que pongan su mano sobre su corazón, y “le juren fidelidad a la bandera”?
¿Cómo puede un hombre que se siente obligado a amar a sus enemigos, a bendecir al que lo maldice, a hacer bien al que lo aborrece, y orar por los que lo ultrajan y lo persiguen, ser de alguna utilidad para las fuerzas armadas?
¿Cómo a un policía que sabe que el trono de iniquidad no se junta con Dios, que forma agravio en el mandamiento (Salmos 94:20), le pueden confiar que defienda una ley que él SABE que es una ley injusta, cuando al hacerlo así traerá ruina y daño a los que de otra manera serían gente decente, inofensiva y productiva? ¿Puede decir él “sólo estaba siguiendo órdenes”???
¿Cómo un abogado que dice ser cristiano trata con estas palabras de Jesús: Y al que quisiere ponerte á pleito y tomarte tu ropa, déjale también la capa (Mateo 5:40)? ¿No dijo también el Apóstol Pablo “Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís antes la injuria? ¿por qué no sufrís antes ser defraudados? (1 Corintios 6:7)”? ¿Hay ALGUNA MANERA de “incorporar” estas enseñanzas y mandamientos de Jesucristo en los asuntos de esta vida? (2 Timoteo 2:4)… NO. EL ESTADO lo sabe: así que es EN SU INTERÉS el mantener la “gente indicada” en los púlpitos de las iglesias. Esto se hace regulando y licenciando la práctica de la religión. En algunos países esto se hace promulgando “leyes” en las cuales al que predica sin “permiso oficial” de una Religión Autorizada por el Estado se lo exilia, se lo encarcela o se lo ejecuta. Esto es lo que le ocurrió a Miguel Servet, John Bunyan y a Alexander Cruden. En América, donde todavía tenemos una considerable Libertad de Religión, esto se hace ofreciendo ventajas sociales y financieras a aquellas iglesias que se llaman a sí mismas “Organización sin Fines de Lucro” (caracterización no sin significado). Le exigen que establezca una burocracia, que se conforme a todas las reglas de una organización mundanal, y que le solicite al Estado un reconocimiento “oficial”. Esas “iglesias” y esos “predicadores” que EL ESTADO reconoce, llegan a sobornar y a recompensar a sus contribuyentes ofreciéndoles una EXENCIÓN IMPOSITIVA para todo el dinero que le dan a su iglesia. PIÉNSELO: uno también puede dar dinero, bienes o servicios a la familia pobre de su calle, pero por esto, uno NO consigue una exención impositiva. Puede que decida enviarme algo de dinero con la creencia de que Dios quiere que usted afirme y sostenga el mensaje de este libro; pero por eso, NO conseguirá ninguna exención impositiva. Por estos medios, El Estado está insuflando dinero a ciertas iglesias en particular, y a la vez está desalentando cualquier caridad o donación fuera de estos “canales oficiales”. Los que “firman” con el El Estado también ganan autoridad pública ya que tienen “credenciales oficiales”, el pastor consigue privilegios especiales en las cárceles, en los tribunales y en los hospitales que se les niegan a todos los demás que no sean funcionarios del Estado. Esto es verdaderamente una “Religión patrocinada por El Estado”, porque estos “privilegios especiales” equivalen a una “acreditación de seguridad”, y una exención de impuestos es lo mismo que un subsidio. Esto también significa que cada contribuyente sostiene a la Religión Organizada, ¡ya sea que lo quiera o no! La Biblia aplaude a los que partieron por amor de su nombre, NO TOMANDO NADA DE LOS GENTILES (3 Juan 7), y deberíamos seguir este ejemplo. Jesús dijo Pagad pues á César lo que es de César (Mateo 22:21): NO “haced un trato con César”, en el que la independencia de la Iglesia se comprometa por torpe ganancia (Tito 1:11). El deseo de ganar el respeto y la autoridad mundanal y el amor al dinero (1 Timoteo 6:10), son las ÚNICAS razones por las que los cristianos profesos buscan el reconocimiento del Estado como “Organización sin Fines de Lucro”.
Los fariseos y los sadúceos modernos van tomados del brazo con el policía, el cartero, el bombero, el doctor, el alcalde y el maestro de escuela: juntos presentan una línea de fuego de RESISTENCIA contra todos los revolucionarios, y un muro sin grietas de desprecio por cualquier profeta que no tenga su credencial en mano y una muchedumbre a sus espaldas. A esta ALINEACIÓN de los líderes RELIGIOSOS con aquellos que representan los intereses DEL MUNDO se la insinúa constantemente, y a menudo se la afirman constantemente a nuestros niños cada día, para EVITAR que se den cuenta de que La Verdad exige que salgan de en medio de ellos, y estén… separados (2 Corintios 6:17). En vez de eso, se los alienta a embarazarse en los negocios de la vida (2 Timoteo 2:4), y se les dice que haciendo esto servirán a los propósitos de Dios. Y por supuesto, cuando a los niños se los induce a creer que el pastor, el policía, y el maestro de escuela están todos en “contubernio”: temen desobedecer al pastor por las mismas razones por las que temen desobedecer al policía o al maestro de escuela: SABEN que la condenación, el rechazo y los castigos les esperan por igual si llegaran a ofender en cualquiera de estos frentes, porque SABEN que todos estos trabajan juntos y que se defenderán el uno al otro. Cuando el eclesiástico RECONOCIDO POPULARMENTE y LICENCIADO LEGÍTIMAMENTE habla “por Dios”, los niños ven como si simbolizara la misma agenda que la de el policía, la del presidente y la del maestro de escuela: a sus ojos todos estos son los reyes de la tierra, que reinan sobre todos sus súbditos y se LLAMAN a sí mismos benefactores. Al duplicar los principios organizacionales de El Mundo, revelan que lo que realmente son, es sólo otra “sección” de El Mundo.
Santiago nos dice que Cualquiera pues que quisiere ser amigo del mundo (KOSMOS), se constituye enemigo de Dios (Santiago 4:4).
Pero algunas personas tratan de que esta palabra “mundo” se refiera solamente a los “ciudadanos malos” como los drogadictos, los vendedores de pornografía y los criminales ordinarios: cuando en realidad al alinearse con los intereses seculares y al entrometerse en la política, SON el mundo. “EL MUNDO” NO describe a un pequeño subgrupo al margen de la sociedad. La palabra griega para mundo (KOSMOS) significa “el sistema”, y es el EQUIVALENTE DIRECTO de lo que llamamos LAS INSTITUCIONES: y todos sabemos lo que SON “Las Instituciones”: son todas aquellas estructuras sociales, políticas y religiosas de la humanidad que tienen principios de funcionamiento comunes (son burocracias) y trabajan juntas por una causa unificada. “El mundo” siempre significa cualquier cosa que simbolice o personifique a la mayoría regional.
Santiago también llama a aquellos que son amigos del mundo, ADÚLTEROS y ADÚLTERAS en el mismo versículo. Cometen adulterio contra Jesucristo, y por ESTO, Cristo ha reclamado el derecho de DIVORCIARSE de ellos (Mateo 5:32, 19:9). Han roto su voto de fidelidad a Cristo y se han ido tras otro “marido” que los “salve” de la enfermedad, del crimen y de la pobreza. Este otro “marido” se ha vuelto su nuevo “salvador”, y su nuevo “salvador” está personificado por quienquiera que esgrima el poder de EL ESTADO. Como fue entonces, así es ahora: cuando se los confronta con una elección entre Jesús que se dice el Cristo (Mateo 27:17), que como cordero fue llevado al matadero (Isaías 53:7), y Barrabás, EL REVOLUCIONARIO POLÍTICO que fue acogido por el pueblo por recurrir a la intriga política y a la fuerza mortal para vencer a esos “romanos paganos” (Lucas 23:19)… eligen a Barrabás. Quizás le interese saber que Barrabás significa “hijo de su padre”, y no es un nombre personal. Algunos manuscritos antiguos le dan a este Barrabás un nombre de pila: y ¿ADIVINE QUÉ? Su primer nombre era… JESÚS. Ellos tenían una elección entre “Jesús el revolucionario político” que los guiaría a la victoria por la fuerza, y el Jesús que fue despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto… que como cordero fue llevado al matadero. Sabemos a quien eligieron ellos; ¿a quién elige usted?
Isaías 57:8-12 Y tras la puerta y el umbral pusiste tu recuerdo: porque á otro que á mí te descubriste, y subiste, y ensanchaste tu cama (para incluir a los que no son realmente cristianos), é hiciste con ellos alianza (en la que los votos se cambian por cooperación): amaste su cama donde quiera que la veías (porque ejercen el poder de controlar a otros hombres).
9 Y fuiste al rey (al gobernante político) con ungüento (aceptación religiosa), y multiplicaste tus perfumes (te hiciste atractiva para ellos), y enviaste tus embajadores lejos (para alardear de tu alianza adúltera), y te abatiste (bajaste tus estándares y te desviaste de tu propósito) hasta el profundo.
10 En la multitud de tus caminos te cansaste (te cansaste de proferir la teología de la religión a las masas aburridas y adormecidas), mas no dijiste: No hay remedio (no hay modo de ganar la autoridad y el control); hallaste la vida de tu mano (el poder de la influencia social y política mediante tus multitudes), por tanto no te arrepentiste.
11 ¿Y de quién te asustaste y temiste, que has faltado á la fe, y no te has acordado de mí, ni te vino al pensamiento? ¿No he yo disimulado (detenido el juicio) desde tiempos antiguos (desde hace mucho tiempo), y (todavía) nunca me has temido?
12 Yo publicaré tu justicia y tus obras, que no te aprovecharán.
Cometen adulterio espiritual con El Mundo mezclando las lealtades religiosas, culturales y políticas: cuando en realidad, para los cristianos hay sólo UNA FAMILIA (Mateo 12:46-50), solamente UNA CULTURA (Colosenses 3:11), y sólo UNA CIUDADANÍA (Efesios 2:19). A las descripciones bíblicas de la Piedad simplemente se las ignora donde quiera que parezcan entrar en conflicto con las conveniencias sociales y políticas. Ven a un hombre con una Biblia en la mano, la bandera de un estado – nación en la otra y aplauden. El Estado no tiene problema en aplaudir a tales “cristianos”, ya que se puede confiar que ellos ignorarán su religión cuando quiera que entre en conflicto con los deberes de su “ciudadanía”. Pueden ir a la guerra con otro cristiano “igualmente sincero” de otra nación, y “matarlo para Dios”. El hecho de que las enseñanzas de Jesús nos prohíben hacer cualquiera de estas cosas, y que hasta nos dice que no resistamos al mal (Mateo 5:39), no tiene un efecto inhibidor para nada en ellos. Ven a las LEALTADES CULTURALES o POLÍTICAS y a la PROFESIÓN RELIGIOSA como si fueran 2 piernas iguales de un hombre “íntegro”. Nuestras iglesias ahora están llenas de estos HÍBRIDOS: la cristiandad puede ser su MADRE, pero el mundo, EL SISTEMA MUNDIAL, LAS INSTITUCIONES son su padre. Y… al hacer causa común con El Estado y volverse los Defensores Públicos de las inquietudes sociales de la Multitud Inconversa, la cristiandad ha pasado de ser una minoría oprimida a ser una MAYORÍA OPRESORA.
Isaías 57:3-4 Mas vosotros llegaos acá, hijos de la agorera, generación de adúltero y de fornicaria.
4 ¿De quién os habéis mofado? ¿contra quién ensanchasteis la boca, y alargasteis la lengua? ¿No sois vosotros hijos rebeldes, simiente mentirosa,