CAPÍTULO XV
EL AMO DE LOS MILLONES
Mateo 6:24 Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno y amará al otro, ó se llegará al uno y menospreciará al otro: NO PODÉIS SERVIR Á DIOS Y Á MAMMÓN.
Es totalmente evidente que la cristiandad moderna ha abandonado “la cristiandad de acuerdo a la Biblia”: en que a las “nociones religiosas” ya no se les permite interferir con la así llamada “sabiduría práctica” de nuestras finanzas. El mandamiento claro y totalmente sin ambigüedades de Nuestro Señor Jesucristo, de no nos hagamos tesoros en la tierra (Mateo 6:19), se ha vuelto, en estos últimos días (Santiago 5:3), totalmente INSIGNIFICANTE para cualquier propósito práctico. Si alguien se atreve a hablar o a actuar de modo tal que no se congojase por el mañana (Mateo 6:34), se lo rotula como “irresponsable”, se lo considera “poco confiable” y SE LO DESCARTA POR SER TONTO.
En estos últimos días, las enseñanzas y mandamientos de Nuestro Señor Jesucristo acerca de cómo serían satisfechas nuestras necesidades, ahora han sido reducidas a nada más que consolaciones sentimentales para los pobres, y tranquilizantes emocionales para los inseguros. NUNCA se comunica desde los púlpitos de la cristiandad apóstata NINGUNA idea de que hay algo para OBEDECER en los mandamientos de Nuestro Señor Jesucristo, cuando se trata de NUESTRO DINERO, excepto que sea, Dad y se os dará (Lucas 6:38): en cuyo caso, “dar” sólo se ve como un medio de “obtener”. ¿Cuándo fue la última vez que se le recordó de Y á cualquiera que te pidiere, da; y al que tomare lo que es tuyo, no vuelvas á pedir? (Lucas 6:30).
La Biblia también dice, “el amor del dinero es la raíz de todos los males” (1 Timoteo 6:10). Pero ahora hasta este famoso epitafio sobre la codicia se puede encontrar en la boca del rico que ha dedicado su vida entera al servicio de mammón; ya que al citar esta frase espera ser justificado, ¡cuando en realidad lo único que está haciendo es burlarse del pobre y admitiendo su propia culpa! Y ya que la mayoría de la gente ahora piensa que esta frase sólo condena “A cualquiera que pide más que lo que yo tengo”, también se ha vuelto EL LÁTIGO DE LOS CELOS que es usado por la gente ambiciosa y envidiosa para condenar a cualquiera que sea más exitosa o más ambiciosa que lo que ellos son. ASÍ, se puede visualizar a la raza humana: todos en fila para conseguir su porción de “la buena vida”: con los muy pobres en el fondo y los muy ricos en el frente, cada uno golpeando al hombre que tienen enfrente CON EL MISMO LÁTIGO.
Jesús dijo,
Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Y aquí hay otro “chiste corto” popular que se cita a menudo pero raramente con sinceridad; ya que si no se entiende como buscar primero el reino de Dios significa otra cosa que CONSEGUIRSE UN TRABAJO y vivir dentro de sus posibilidades… PERO NO SE OLVIDE DE IR A LA IGLESIA también: esto también se vuelve ABSOLUTAMENTE INSIGNIFICANTE.
Jesús también dijo,
Mateo 6:26 Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?
Y AQUÍ, Nuestro Señor Jesús explícitamente dice que “nuestro vivir” no depende de “nuestro trabajar”, y que “nuestro futuro” no depende de “nuestros ahorros”. PERO… a cualquiera que rehúse trabajar por la comida que perece (Juan 6:27), y NIEGA cualquier necesidad de congojarse por el mañana, mientras que insiste en que las palabras de Cristo GARANTIZAN que toda necesidad SERÁ SATISFECHA, se lo acusará de usar la religión como un manto para su egoísmo, su orgullo y su haraganería.
Muchos de nosotros hasta hemos mirado a los otros que SEGUÍAN AFIRMANDO que Dios cumpliría todas sus necesidades conforme a sus riquezas en gloria por Cristo Jesús, hasta que estuvieron tan hundidos en la ruina y en la pobreza que “abandonaron”, y se rindieron a los requisitos “normales” para la supervivencia económica (Filipenses 4:19). Estos ejemplos parecen proporcionar las pruebas de que ¡sería mejor que no INTENTEMOS nada así! ¡NO! No nos atrevemos ni siquiera a indagar el POR QUÉ estos otros fallaron en recibir la promesa, no sea que seamos tentados por aquello que aprendemos a intentar ese MISMO “camino de fe” para nosotros mismos: ya que tememos que terminemos en el mismo apuro que ellos, a pesar de nuestros cuidados adicionales.
AL FINAL, el único uso verdadero que tiene ahora la mayoría de la gente para las enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo acerca de COMO nuestras necesidades materiales serán satisfechas, es usarlas como una especie de “esponja de enfriamiento” para ponerla sobre la frente afiebrada de desesperación agotadora. Esperamos que estos reaseguros de la escritura revivirán los ánimos abatidos de los que están cansados, arruinados y derrotados: pero SOLAMENTE así pueden recuperar algo de valor para salir e “intentarlo con más voluntad” DE NUEVO. Si, según nuestro punto de vista, fracasan en hacer “un esfuerzo suficiente”, contenemos hasta los reaseguros, y les advertimos del PECADO DE PEREZA. Toma un MONTÓN DE TRABAJO llevar los alimentos a cada mesa, y vigilamos cuidadosamente para asegurarnos de que CADA UNO “haga su parte”, o por lo menos “haga su mejor esfuerzo”. AÚN ASÍ DE ALGÚN MODO, todo este cuidado para ver si el otro tipo está haciendo o no “su parte” del trabajo del mundo SE OLVIDA TOTALMENTE cuando encontramos al RICO. Lo que esto demuestra, es que de lo que estamos REALMENTE preocupados, es que el pobre pueda pedir algo DE NOSOTROS.
No puedo encontrar una proclama no calificada de las enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo acerca de NUESTRO DINERO y NUESTRAS NECESIDADES en la Cristiandad moderna. En realidad, no puedo encontrar NINGUNA proclama no calificada de las enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo acerca de NINGÚN tema en donde quiera que esas enseñanzas entren en conflicto con la SABIDURÍA CONVENCIONAL, los DESCUBRIMIENTOS DE LA CIENCIA, o las “reglas no escritas” de las RELACIONES SOCIALES Y FAMILIARES. Los estilos de vida de la mayoría de los cristianos profesos ahora son apenas distinguibles del “paganismo respetable”.
Ni por un minuto piense que intento resolverle el GRAN MISTERIO de las enseñanzas de Nuestro Señor acerca de SU DINERO, ya que NO HAY MISTERIO; y si usted ME pide que haga esto, ¡entonces está esquivando la cuestión! La agonía de la inseguridad es la señal de una mala fe o de ninguna fe. O bien cree, obedece y recibe, o duda, desprecia y se las arregla sin nada: la Biblia nos dice las mismas cosas a todos. Todos tenemos las mismas necesidades, todos enfrentamos las mismas amenazas y los mismos temores, ¡y todos leemos la misma Biblia! Nadie jamás se confundió por el significado de “No os hagáis tesoros en la tierra”, o “No os congojéis por el mañana” o por “Trabajad no por la comida que perece” la PRIMERA VEZ que leyeron estas cosas. La confusión que tenemos en nuestros asuntos siempre se inventa en el momento, cuando la necesidad de escapar de las presiones sociales o económicas se vuelve más grande que la necesidad de defender nuestra fe. Lo que voy a hacer es darle una exposición de Mateo 6:24, citado al principio de este artículo. Quizás encuentre algo ahí que lo ayude. Ciertamente creo que hay algo ahí para ayudarme. Esperar, pensar y afirmar que algo que está “TAN” de acuerdo a su fe, pero después ELEGIR vivir como si NO FUERA ASÍ, a causa de lo que uno llama “realidad”, es vivir en la HIPOCRESÍA.
JESUCRISTO DIJO,
Mateo 6:24 Ninguno puede servir á dos señores; porque ó aborrecerá al uno (Dios) y amará al otro (Mammón), ó se llegará al uno (Dios) y menospreciará al otro (Mammón): NO PODÉIS SERVIR Á DIOS Y Á MAMMÓN.
En la cristiandad apóstata moderna, esta frase de Nuestro Señor Jesucristo se ha vuelto inútil y despojada de significado para cualquier propósito práctico, al no haber forma de adaptarla a las conveniencias sociales y económicas de estos tiempos. Esto por sí solo podría ser casi levemente excusable: ya que aparentemente nadie sabe quien es Mammón, o que significa servir. Puede haber leído este versículo en una de esas traducciones “nuevas y mejoradas”, y haber visto la palabra Mammón reemplazada por la palabra DINERO: pero esto es una interpretación, no una traducción. DINERO tiene su propia palabra en griego, y se usa en todos los demás lugares. Mammón es una palabra aramea que significa “El que está seguro o asegurado”. Esta palabra mammón vino a ser usada como otro nombre para el dinero a causa de la creencia común de que EL DINERO DA SEGURIDAD. En realidad, mammón no tiene que ser dinero en absoluto para ser Mammón. Las conexiones familiares, o la propiedad, o una carrera, o cualquier cosa que garantice un ingreso y lo asegure puede ser mammón. En el antiguo Israel, la palabra mammón era el EQUIVALENTE DIRECTO de lo que hoy en día llamamos “AHORROS”. El mammón de un hombre era su CUENTA BANCARIA, su “red de seguridad” contra esos “tiempos malos” imprevistos para los que muchos se pasan sus todas vidas intentando estar preparados. Cuando un judío de la antigua Palestina se refería a su “mammón”, hablaba de LA COSA QUE GARANTIZABA SU SEGURIDAD FINANCIERA. Mammón no es el dinero mismo, sino que es cualquier cosa que garantice el poder de obtener cualquier cosa que el dinero puede comprar.
Uno necesita DINERO para pagar la renta, y la factura del gas. EL DINERO (montones de dinero) compra asistencia médica. EL DINERO trae amigos (no verdaderos amigos, por supuesto). EL DINERO puede sacarlo de la cárcel, y puede mantenerlo en libertad, AÚN CUANDO SEA CULPABLE. EL DINERO paga el evangelismo y rescata a los necesitados. EL DINERO puede ganar el respeto y la atención de la gente que de otro modo lo ignoraría completamente. EL DINERO puede mantener unido un matrimonio conflictivo, hasta que se acabe EL DINERO. Escudo es el dinero, y el dinero responde a todas las cosas (Eclesiastés 7:12, 10:19). ¡No estoy confundido ni en lo más mínimo acerca de para que necesitamos DINERO! EL DINERO es peligroso, ya que los hombres lo matarían por él. El dinero ES PODER, ya que los hombres se rendirán a sus deseos porque usted lo tiene. EL DINERO se considera un símbolo de justicia: generalmente creemos que aquellos que lo tienen, han “hecho algo bien”, aunque Jesús haya dicho Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que el rico entrar en el reino de Dios. Y Sus discípulos se espantaban más, diciendo dentro de sí: ¿Y quién podrá salvarse? (Marcos 10:25-26). ¡Y podemos ver que hasta los propios discípulos de Cristo estaban convencidos de que la prosperidad era un símbolo de justicia! No es de extrañarse entonces, que a menudo evaluemos el valor de un hombre, y hasta su estado espiritual, por cuanto DINERO llega a gastar. A cualquier hombre que se embarca en una “aventura de fe”, pero luego se le empieza a acabar el dinero como resultado de ella, será juzgado por los otros (y hasta por sí mismo) como que ha malentendido la voluntad de Dios (ver 1 Corintios 4:11). Si esta “aventura de fe” le trae algún inconveniente financiero o vergüenza a las vidas de sus amigos o de su familia, entonces se volverá casi una conclusión sacada de antemano de que Dios no la aprobó: ya que todo mundo a su alrededor supone automáticamente que LA GANANCIA ES un símbolo de piedad (1 Timoteo 6:5). ¿Y quién no sabe que todos somos propensos a pensar así?
¿Y qué podemos decir a estas cosas? Todos deseamos que tuviésemos más dinero, y cuando viene, raramente nos preguntamos si viene de Dios o del Diablo. EL DINERO es como una droga, ya que los que lo tienen en abundancia tienden a olvidarse de que podrían morir hoy, o ser atacados por la enfermedad o alguna otra tragedia que el DINERO no evitará. EL DINERO es un pacificador, ya que siempre hay discusiones donde no hay suficiente para todos. EL DINERO es una autoridad terrible e injusta en ESTE mundo: que le da igual poder y dignidad a QUIENQUIERA que lo tenga, no importa como lo consiguieron, o como lo gaste.
Proverbios 18:23 El pobre habla con ruegos; Mas el rico responde durezas.
Sí, el pobre debe ser amable, y debe ir rebajándose, con la esperanza de que alguien le de el dinero, mientras que el rico se evade con arrogancia porque ya tiene el dinero.
Es relajante, ¿verdad? pero ambos sabemos que así es en este presente mundo malvado. Tanto el pobre como el rico SON los que SON y actúan como lo hacen a causa DEL DINERO.
Sí, en verdad… sé lo que se siente ser juzgado por los otros, y hasta por mí mismo, por NO TENER AUTORIDAD MORAL NI ESPIRITUAL, porque tengo menos dinero que la gente a la que me atrevo a predicarle. Pero la Biblia dice que si uno evalúa el valor de un hombre por su riqueza, habéis afrentado al pobre (Santiago 2:6). Y al final, raramente le importa a la mayoría de los hombres cuán duramente ha trabajado uno y que tan sincero es, si no tiene suficiente dinero para “guardar las apariencias”. Así que, aún cuando se abre camino, e intenta con todo su poder, pero sus esfuerzos no le traen suficiente dinero: será considerado por la mayoría de la gente como moral o mentalmente deficiente. Si entonces, intenta justificarse al señalar que se nos manda contentarnos, mientras que tengamos comida y abrigo (1 Timoteo 6:8), se lo considerará un idiota: ya que en estos últimos días, se supone que la ganancia ES piedad (1 Timoteo 6:5). A todos nos gusta decir, “El dinero no compra la felicidad”: pero esto es fácil de decir solamente cuando uno tiene todo lo que necesita, y cuando quiera que la gente religiosa se vuelve menesterosa (Hebreos 11:37), se tientan fuertemente a creer que Dios ha condenado sus ambiciones y ha repudiado su fe.
Y yo que estoy escribiendo esto, no soy diferente. Me he pasado los últimos años luchando para ser fiel a mi llamado bajo constantes presiones financieras, que a menudo me han llevado a la desesperación y a dudar de que Dios apruebe mis labores. Continuamente estoy tentado a cambiar mi curso Y MI FE, sospechando que si lo hago así, puedo CONSEGUIR ESE DINERO. Así soy yo. Así es mi vida, no conozco todas las respuestas: pero sé que Cristo dijo Trabajad no por la comida que perece, mas por la comida que á vida eterna permanece, la cual el Hijo del hombre os dará (Juan 6:27). Las enseñanzas de Jesucristo de cómo Sus discípulos deberían “arreglárselas” son tan totalmente extrañas al modo en que nos sentimos forzados a vivir, que se nos tienta a resignarnos a la idea se que simplemente no podemos, y por lo tanto no viviremos del modo que Jesús ha descripto. PERO, abandonar la esperanza en la promesa de Cristo de que si uno busca primero el reino de Dios, todas las cosas serán añadidas, lo deja a uno totalmente comprometido, día y noche, tratando de imaginarse como conseguir suficiente dinero, trabajando por él o robándolo. No es difícil imaginarse POR QUÉ a las enseñanzas de Jesús acerca del DINERO, o bien se les buscan explicaciones o son ignoradas por aquellos para quienes la persecución de la seguridad financiera es ABSOLUTAMENTE NECESARIA.
La Biblia jamás menciona algo así como adorar al dinero: como si sugiriese que hay hombres que se arrodillan en frente de un billete de un dólar y le oran. Los del púlpito de la cristiandad apóstata se aseguran de recordarle que sería mejor que “no adore al dinero”, pero usted sabe bien que lo que realmente quieren decir es que sería mejor que comparta algo de ese dinero CON ELLOS. Y, al conjurarlo tales imágenes ridículas de hombres “adorando al dinero” TODOS en su congregación se sienten justificados y aliviados, ya que nadie JAMÁS se ve culpable de ESO. Y, como siempre, las ordenes simples y fáciles de entender de Nuestro Señor Jesucristo son reemplazadas por un discurso rimbombante de cosas que nunca ocurren realmente, y condenas pomposas de gente imaginaria que nunca conocerá.
Jesús dice que ningún hombre puede SERVIR a dos amos: no hay discusión de “adoración” aquí. Es cuestión de para QUIEN o para QUE TRABAJA usted: una cuestión de QUIÉN o QUÉ le dicta lo que hacer con su tiempo. Nuestro Señor Jesucristo nos dice explícitamente que Dios es un amo, y que la SEGURIDAD FINANCIERA es el otro amo, y que están en competencia directa por su servicio el uno con el otro. Usted debe decidir, SÍ, USTED YA HA DECIDIDO a quien servirá; y la vida que ahora está viviendo refleja la elección que ha hecho. O bien odiará A DIOS y amará la seguridad financiera, o se aferrará a DIOS y despreciará la seguridad financiera.
¿Pero por qué despreciar la seguridad financiera?
PORQUE COMPITE CON DIOS en ser la fuente de nuestra esperanza, de nuestra confianza para el futuro, y de nuestras expectativas de felicidad.
Jesús dijo, Buscad PRIMERO el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas: pero el MUNDO, la CARNE, el DIABLO y la cristiandad apóstata dicen “buscad primero la seguridad financiera, y entonces tendrá tanto tiempo como dinero para el reino de Dios”. ¿Tengo razón o no?
PIÉNSELO
Se viste de cierta forma para conseguir un trabajo: consigue un trabajo para obtener dinero: EL DINERO DECIDE COMO SE VESTIRÁ.
Va a la escuela para aprender una habilidad: aprende una habilidad para obtener un trabajo: consigue un trabajo para conseguir dinero: EL DINERO DECIDE QUE DEBE IR A LA ESCUELA, Y LO QUE ESTUDIARÁ CUANDO ESTÉ AHÍ.
Tolera o hasta adula lo que de otra manera condenaría como falsa religión para evitar ofender a su familia: y esto por supuesto, porque no quiere ser expulsado de su casa, perder su apoyo, o ser desheredado: EL DINERO DECIDE LO QUE LE PREDICARÁ A SU FAMILIA.
Se hace amigo se un hombre porque tiene conexiones influyentes: su amistad le puede conseguir un trabajo, o un ascenso, o hasta una sociedad: EL DINERO DECIDE QUIENES SON SUS AMIGOS.
Pospone casarse, exponiéndose por lo tanto a la tentación prolongada al pecado sexual, porque está esperando conseguir suficiente DINERO: EL DINERO DECIDE SI SE CASARÁ, CON QUIEN SE CASARÁ Y CUANDO.
Trabajo 80 horas por semana para mantener su estilo de vida: EL DINERO DECIDE CUANTO TIEMPO PASARÁ CON SU FAMILIA.
Su esposa también trabaja, porque necesitan el dinero: EL DINERO DECIDE QUE SUS HIJOS ESTARÁN MEJOR PASANDO EL DÍA CON OTRO QUE CON SU MADRE.
Pospone el tener hijos o hasta considera el aborto, porque el costo de criar y mantener un hijo podría quitarle la comodidad o el lujo de su estilo de vida: EL DINERO DECIDE SI TENDRÁ HIJOS Y CUANDO.
Le predica a la gente que le da un cheque: EL DINERO DECIDE CUALES SON SUS LEALTADES Y SUS DOCTRINAS.
Jesús dijo,
Lucas 12: 29-31 Vosotros, pues, no procuréis qué hayáis de comer, ó qué hayáis de beber: ni estéis en ansiosa perplejidad.
30 Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; que vuestro Padre sabe que necesitáis estas cosas.
31 Mas procurad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.
Déjeme preguntarle: ¿Es libre ahora de buscar la voluntad de Dios y hacerla, no importa LO QUE sea? ¿O pide que “la voluntad Dios” incluya siempre una explicación completa de donde exactamente vendrá el dinero y cuando llegará? ¿Rechaza rápidamente la idea que paree ser “financieramente irresponsable” por ser peligrosa y estar equivocada? A PESAR de TODA su religión, ¿su vida está inevitablemente gobernada por la necesidad de saber exactamente como cuando y de donde conseguirá el dinero? ¿No sabéis que á quien os prestáis vosotros mismos por siervos para obedecer le, sois siervos de aquel á quien obedecéis? (Romanos 6:16). ¡Y no piense, mi Amigo, que estas son “observaciones desde una aislación de la realidad” de uno que ya sabe exactamente como cuando y de donde Dios satisfacerá sus necesidades! Llevo en mi conciencia las heridas de muchos largos años, en los cuales en secreto desprecié y descarté con enojo lo que Jesús dijo acerca del dinero. ¡Ah sí…! Me las arreglé parra conseguir el dinero, pero mi vida estaba envenenada por la amargura, el temor y el enojo con Dios, a medida que me arrastraba con resentimiento a TRABAJAR POR la comida que perece. Le pedía a Dios que se probase a sí mismo, dándome el dinero el dinero primero, o sino simplemente tendría que hacer “lo que haga falta” para arreglármelas; y entonces me adulaba a mí mismo con pensamientos de que “maduro y responsable” era. Mi sumisión sin fe al AMO DE MILLONES envenenaba, hasta cierto punto, toda mi vida y toda mi fe. Ya que no podía creer lo que Jesús decía acerca de mi DINERO, era difícil creer cualquier otra cosa que Él dijese. Discutía con Dios por esto; y a veces explotaba de ira y acusaba a Dios de mentira y traición; pero no me arriesgaba a vivir como si se pudiese confiar en La Palabra de Dios en este asunto: ¡¡DESPUÉS DE TODO, AQUÍ ESTAMOS HABLANDO DE DINERO!! Pero ahora, al fin de estos años, mientras las sombras de mi pasado sin fe todavía me persiguen, se me acabó el tiempo, se me acabaron las excusas y se me acabaron las opciones. Me arrepiento. El Señor es mi pastor, y por lo tanto, NADA ME FALTARÁ.
LA BIBLIA DICE
Romanos 12:2 … NO OS CONFORMÉIS Á ESTE SIGLO; mas reformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Ahora ciertamente, aquellos que desean ser cristianos pueden hallar la voluntad de Dios en los mandamientos de Nuestro Señor Jesucristo, y el dijo,
TRABAJAD NO POR LA COMIDA QUE PERECE.